Historia

Cómo la división entre los pueblos originarios de América fue utilizada por España para la conquista

La conquista de América se facilitó al aprovechar las divisiones entre el imperio azteca y los pueblos indígenas sometidos.

La conquista de América no fue solo una cuestión de armas o suerte. Detrás de todo ese proceso hubo una estrategia que los españoles supieron aplicar: se traba de aprovechar las rivalidades internas entre los pueblos indígenas de México.

Cuando Hernán Cortés llegó a México, no encontró un territorio unificado, sino que se topó con un imperio azteca poderoso, pero también con muchos pueblos que sufrían bajo su dominio y que estaban en conflicto con ellos.

Hernan Cortes (2)

Cómo la división entre los pueblos originarios de América fue utilizada por España para la conquista

En ese momento, el Imperio Azteca dominaba gran parte del centro de lo que hoy es México, con su capital en Tenochtitlán, una ciudad majestuosa y bien organizada. Sin embargo, este imperio, a pesar de su poder y riqueza, gobernaba con mano dura sobre numerosos pueblos sometidos que vivían bajo su yugo. Muchos de estos pueblos tributaban a los aztecas y sufrían constantes abusos, lo que generaba tensiones y resentimientos profundos.

Cortés supo aprovechar esta división y los conflictos internos entre los pueblos originarios para facilitar su conquista. En lugar de enfrentar solo al poderoso ejército azteca, buscó alianzas con aquellos grupos que estaban descontentos con el dominio mexica. Pueblos como los tlaxcaltecas, enemigos históricos de los aztecas, decidieron apoyar a los españoles en su expedición, viendo en ellos una oportunidad para liberarse de la opresión azteca. Estas alianzas fueron clave para que Cortés lograra avanzar y, eventualmente, capturar Tenochtitlán.

Hernan Cortes (1)

La alianza ente los tlaxcaltecas y Hernán Cortes

En 1519, los tlaxcaltecas, conocidos por ser guerreros fieros, establecieron una alianza clave con Hernán Cortés y los conquistadores españoles. Este pacto fue fundamental para la conquista del poderoso imperio mexica (azteca), y como recompensa, durante la colonia la Corona española otorgó a Tlaxcala un trato especial y autonomía que ningún otro pueblo indígena recibió.

Aunque hoy en día en México existe un estigma que califica a los tlaxcaltecas de “traidores”, esta percepción es injusta y surge de interpretaciones históricas descontextualizadas y del resentimiento generado tras la independencia de México. Los tlaxcaltecas nunca fueron parte del imperio mexica ni sus aliados; de hecho, sufrieron un bloqueo económico por parte de los aztecas durante décadas y resistieron su dominio.

Según la BCC, desde una perspectiva histórica y cultural mesoamericana, luchaban por su propio territorio y libertad, no por “traición” a un imperio al que nunca pertenecieron.

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