El árbol de Jade es la planta tendencia del verano, y esto se debe no solo a su potente color verde (el cual es comparado con la roca Jade), sino que también se debe a que el Feng Shui le atribuye propiedades mágicas y energéticas, como abundancia y buena suerte.
Cómo cuidar el ÁRBOL DE JADE en versión bonsái
Sin embargo, el árbol de Jade suele tomar dimensiones grandes (su crecimiento es lento, de 5 a 10 años, y puede alcanzar un poco más de 2 metros de alto), y es por ello que una gran alternativa para contar con esta planta en casa es tenerla en su versión bonsái.
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¿Cómo cuidar un árbol de Jade en versión bonsái?
Sustrato
El sustrato del árbol de Jade debe tener porosidad y buen drenaje. Debes plantarla en una maceta no tan grande, que tenga tierra bien drenada. El exceso de agua y humedad suele afectar el crecimiento del árbol de Jade.
Revisa que la tierra se encuentre seca o un poco húmeda, sin agua estancada, ya que puede desarrollar pudrición en sus raíces. Puedes añadir al sustrato complementos como grava, perlita y arena gruesa.
Luz
El árbol de Jade debe recibir abundante luz solar. Por lo tanto te recomendamos que le brindes sol pleno o sombra parcial durante seis horas al día.
Si tu árbol de Jade se encuentra en el interior, te aconsejamos dejarla cerca de una ventana.
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Riego
El riego no debe ser en exceso. Un gran truco para saber si a tu árbol de Jade le falta agua es hundir un dedo en la tierra y chequear el nivel de humedad. Lo mejor es mantener la tierra de tu bonsái húmeda, pero no en exceso.
Si la planta recibe un exceso de agua, puede ocurrir que las hojas se tornen amarillas y las raíces se pudran.
Fertilizante
Se recomienda abonar el árbol de Jade durante los meses de calor. Lo ideal es usar un abono líquido, pero también puedes realizar tu propio abono casero con cáscaras de papa, cáscaras de huevo molido, canela, granos de café, etc.






