Tener un jardín lleno de vida, color y movimiento es el sueño de cualquier amante de la naturaleza. Entre los visitantes más codiciados se encuentran los colibríes, aves fascinantes que deslumbran con su velocidad y magnetismo. Para tenerlos, existen muchos elementos caseros para llamar su atención.
Por ejemplo, hay una planta que sirve para esta finalidad, y además puedes usarla con diferentes beneficios que van más allá del mundo de la jardinería.
Salvia, la planta que es un imán para colibrís y todos quieren en el jardín
La relación entre el colibrí y la salvia no es casualidad; es el resultado de miles de años de evolución conjunta. En concreto, son varios los puntos que hacen que esta planta sea la favorita de las aves.
Las flores de la salvia tienen forma de pequeñas trompetas. Su diseño impide que insectos comunes les roben el alimento, resguardando el néctar al fondo y permitiendo que los colibrís lleguen a él.
Variedades como la Salvia splendens (roja) o la Salvia guaranitica (azul/violeta intenso) funcionan como verdaderos faros ópticos en medio del paisaje, siendo colores de alta visibilidad para los colibríes.
Como si todo fuese poco, el principal atrayente de la Salvia para los colibrís son los nutrientes. Esta planta produce un néctar de altísima calidad azucarera y florecen durante largos meses, garantizando un tipo de buffet libre y seguro.
Más allá del colibrí: los beneficios de tener una planta de Salvia
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Alivio digestivo: ayuda a reducir la acidez, la hinchazón abdominal y mejora las digestiones lentas.
Antiséptico natural: las gárgaras de té de salvia frío son un remedio casero excelente para calmar el dolor de garganta, las encías inflamadas y las aftas bucales.
Regulador del sudor: cuenta con propiedades antisudoríficas naturales, siendo un ingrediente clave en desodorantes ecológicos.
Cuidado capilar: los enjuagues con agua de salvia ayudan a fortalecer el cuero cabelludo, combatir la caspa y aportar brillo al cabello oscuro.





