Las polillas son una de las plagas más comunes que pueden aparecer en casa, conocidas fundamentalmente como los insectos que destruyen la ropa. Para ahuyentarlas, puedes utilizar una serie de remedios caseros que pueden ser igual de efectivos que los elementos químicos tradicionales.
Uno de estos elementos es el laurel, que ahuyenta a las polillas de cualquier lugar debido a sus compuestos volátiles, como el cineol y el eugenol.
Cómo ahuyentar a las polillas de la habitación usando hojas de laurel: repelente casero efectivo
Según expertos en orden y limpieza de medios como El Mueble, el fuerte aroma del laurel no solo ahuyenta a las polillas adultas, evitando que pongan huevos, sino que también sirve para repeler cucarachas y hormigas.
Para obtener los mejores resultados, sigue estas recomendaciones prácticas:
- Saquitos aromáticos para el clóset: no tires las hojas secas que tienes en la cocina. Colócalas dentro de pequeñas bolsas de tela transpirable y cuélgalas en las perchas de tus abrigos de lana o seda.
- Protección directa en bolsillos: un método infalible para proteger trajes y prendas de cuero es introducir una hoja de laurel directamente en los bolsillos. Esto crea una barrera protectora justo en los lugares donde las larvas suelen esconderse.
- Limpieza con infusión de laurel: para una protección profunda, puedes preparar un spray mezclando vinagre de limpieza con hojas de laurel maceradas. Úsalo para limpiar las paredes internas de tus cajones y estantes antes de guardar la ropa de temporada.
Aunque el laurel es excelente, su eficacia depende de su frescura. Los especialistas recomiendan renovar las hojas cada dos o tres meses, o en cuanto pierdan su fragancia característica.
Por otro lado, lo cierto es que puedes combinar los efectos del laurel con otros elementos beneficiosos como la lavanda o el cedro.
Qué hacer si detectas la presencia de polillas en tu ropa
Si ya has detectado una infestación avanzada, recuerda que es vital lavar las prendas afectadas a temperaturas superiores a los 60°C para eliminar huevos y larvas. A veces, el laurel no puede matarlas por sí mismo.






