Bajo un cielo claro y sin viento, China escribió un nuevo capítulo en la historia de la tecnología y la coordinación aérea. En una exhibición que llamó la atención del mundo, un ordenador logró controlar simultáneamente un ejército 15.947 drones, una cifra inédita que supera cualquier registro previo y establece un récord mundial de gestión masiva de vehículos no tripulados en vuelo.
Más allá de la espectacularidad de los números, lo que quedó en evidencia con este récord es la ambición de China que no solo planea innovar, sino marcar tendencia en el futuro del uso civil y militar de drones.
China despliega un ejército de más de 15.000 drones y rompe récord mundial de control simultáneo
Bajo el nombre "Un fuego artificial que me pertenece", un ejército de drones de China se lanzaron desde una computadora y comenzaron a tejer alocadas formas 3D sobre la multitud. 7496 de esos drones llevaban fuegos artificiales de verdad. Después, se veía un ballet de drones silencioso y perfectamente sincronizado, y al siguiente, una explosión de fuegos artificiales.
Pero esta exhibición no fue solo estética. Detrás de cada dron, de cada instrucción y de cada trayectoria programada, hay un avance en algoritmos de inteligencia artificial, comunicaciones en red de alta velocidad y sistemas de control que pueden gestionar decenas de miles de unidades sin que haya interferencias o colisiones. Este tipo de tecnología, en sus aplicaciones prácticas, podría revolucionar sectores como la logística, la agricultura de precisión, la respuesta a desastres y, por supuesto, las operaciones de vigilancia y defensa.
¿Cómo China logró romper el récord mundial?
El récord mundial fue posible gracias a un ordenador central que, en tiempo real, envió comandos a cada unidad aérea y recibió información de posición, velocidad y estado. Los drones, a partir de esas comunicaciones, ajustaron su comportamiento como si formaran parte de un solo organismo. Controlar miles de dispositivos en simultáneo sin que el sistema colapse no es una simple cuestión de potencia de cálculo.
¿Qué implica este récord? mientras algunos ven en este tipo de desarrollos oportunidades para el progreso tecnológico, otros advierten sobre implicancias éticas y estratégicas de sistemas no tripulados de este tamaño. La misma tecnología que permite a China dibujar un dragón en el cielo también podría controlar un enjambre para tareas militares.
El gigante oriental está a la vanguardia en todo lo relacionado con los drones, desde aviones furtivos hasta estos enormes espectáculos, y no es casualidad. El ejemplo de China, en este sentido, abre preguntas sobre cómo se regularán, en el futuro, enjambres de drones que pueden operar colectivamente con un solo punto de control.






