Durante la madrugada, una serie de explosiones alteró abruptamente la normalidad en Caracas, capital de Venezuela. Este ataque de Estados Unidos para concretar la detención de Nicolás Maduro fue un punto de inflexión en la ya frágil estabilidad del país.
Caída de Nicolás Maduro: interminables filas en supermercados evidencian la incertidumbre en Venezuela
El ataque y detención de Nicolás Maduro durante la madrugada sacudió a Venezuela, profundizando la incertidumbre y alterando de inmediato la vida cotidiana
Las consecuencias comenzaron a sentirse de inmediato en la capital venezolana, generando un clima de incertidumbre y temor que se trasladó rápidamente desde el ámbito militar y político hacia la vida cotidiana de la población civil. Con el amanecer, la reacción fue visible en Venezuela.
Tras la detención de Nicolás Maduro, interminables filas en supermercados
Largas colas en supermercados, farmacias y estaciones de servicio, impulsadas por el temor a una escalada del conflicto y a posibles interrupciones en el abastecimiento. En un contexto de tensión nacional y expectativa internacional, Venezuela despertó enfrentando no solo el impacto del ataque, sino también la ansiedad colectiva de una sociedad acostumbrada a vivir en emergencia.
Muchos habitantes optaron por abastecerse de lo esencial. La consigna era clara, comprar rápido y regresar a casa. La urgencia del ataque no respondía solo a la escasez, sino al deseo de resguardarse, de cerrar puertas y esperar.
Más incertidumbre se apodera de Venezuela
Antes de los ataques, la mayoría de los hogares ya tenía dificultades para acceder a alimentos nutritivos, lo que forzó a muchas familias a modificar sus dietas o depender de ayuda social. Incluso fuera de momentos de crisis política, venezolanos pasaban en promedio más de 30 horas por semana haciendo filas para conseguir alimentos básicos, a veces sin garantía de que los productos estuvieran disponibles al llegar al frente de la cola.
Las principales avenidas y calles de Caracas estaban bastante tranquilas o vacías tras el ataque, los pocos comercios abiertos tenían colas notables frente a sus accesos, tanto para alimentos como para productos básicos de farmacia. Estas filas fueron una respuesta colectiva a la incertidumbre política y el temor generalizado tras la detención de Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos, lo que llevó a muchas personas a salir de sus casas para asegurar lo que puedan.






