Soumya Swaminathan, jefa de científicos de la OMS.
Unas 300 vacunas están actualmente en ensayos y tres están cerca de comenzar la fase final de las pruebas, en referencia a la de la Universidad de Oxford, la de la compañía Moderna y otra más en China.
En cuanto al reparto justo y equitativo de una vacuna contra el coronavirus, Swaminathan dijo que depende del apoyo e inversión del Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19, conocido como COVAX, como parte de su iniciativa de aceleración de vacunas y tratamientos contra la Covid-19.
"Solo podemos hacer eso si el mundo se une y si los países aceptan este mecanismo", al tiempo que ha indicado que la OMS propone un marco que podría usarse para decidir a quién se debe priorizar, entre ellos los profesionales más expuestos y los ancianos y enfermos.
Un buscador de coronavirus
La compañía estadounidense Salesforce acaba de crear un buscador específico del coronavirus para facilitar el trabajo a los investigadores en estudiar el virus. Se trata de un motor de búsquedas que permitirá localizar y acceder rápidamente a todas las publicaciones científicas sobre Covid-19.
La herramienta aplica el poder de su Einstein, denominación de la Inteligencia Artificial de Salesforce.
Según estimaciones de la compañía, desde el inicio de la crisis sanitaria el número de artículos científicos publicados sobre el coronaviris se disparó desde los 29.000 a los más de 138.000, con la previsión de que alcance el millón de documentos a finales de 2020.
Tanta información es una excelente noticia para la comunidad médica y para los gestores sanitarios que trabajan en vacunas y tratamientos, pero sólo si existe algún sistema eficiente de búsqueda.
Nanoesponjas para detener el virus
Nanopartículas recubiertas en las membranas de las células pulmonares humanas y las membranas de las células inmunes humanas pueden atraer y neutralizar en cultivos celulares el virus del SARS-CoV-2, que genera el COVID-19, haciendo que el virus pierda su capacidad de secuestrar células huéspedes y reproducirse.
Estas nanoesponjas fueron desarrolladas por ingenieros de la Universidad de California en San Diego y probadas por investigadores de la Universidad de Boston. Los investigadores llaman a sus partículas a nanoescala nanoesponjas porque absorben patógenos y toxinas dañinas.
En los experimentos de laboratorio, tanto los tipos de células pulmonares como los de células inmunitarias de las nanoesponjas hicieron que el virus del SARS-CoV-2 perdiera casi el 90 % de su infectividad viral dependiendo de la dosis. La infectividad viral es una medida de la capacidad del virus para entrar en la célula anfitriona y producir partículas virales infecciosas adicionales. En lugar de dirigirse al virus en sí, estas nanoesponjas están diseñadas para proteger las células sanas que el virus invade.
"Tradicionalmente, los desarrolladores de medicamentos para enfermedades infecciosas se sumergen en los detalles del patógeno con el fin de encontrar objetivos farmacológicos. Nuestro enfoque es diferente. Sólo necesitamos saber cuáles son las células objetivo. Y luego apuntamos a protegerlas creando señuelos biomiméticos", explica Liangfang Zhang, uno de los líderes del trabajo, en la revista ACS Nano Letters.