Un reciente análisis sobre el Túmulo de Karaaaç, situado en Turquía, arrojó nuevas pistas sobre la antigua civilización frigia. Este monumental montículo funerario, que se eleva majestuosamente sobre una colina natural, representa un descubrimiento clave para comprender las dinámicas de poder de la época. Los expertos consideran que la estructura podría haber albergado los restos de un familiar o un allegado muy cercano al legendario Rey Midas, famoso tanto por la mitología como por su reinado histórico en el siglo VIII a.C.
Arqueólogos descubren una tumba fastuosa: creen que pertenece a un noble de la corte del rey Midas
Este asombroso descubrimiento en Turquía sugiere que la influencia política del mítico monarca se extendía mucho más lejos de lo que se pensaba
La ubicación del hallazgo es uno de los puntos que más intriga a la comunidad científica. El sitio se encuentra a más de 160 kilómetros al oeste de Gordion, la antigua capital del reino. Históricamente, se creía que la sociedad frigia concentraba todo su poder político y riqueza en la capital. Sin embargo, la presencia de una tumba tan elaborada en una zona tan remota sugiere que la administración del territorio estaba mucho más descentralizada y que el control se distribuía a través de una red compleja en Anatolia central.
Un descubrimiento que desafía los mapas antiguos
Hüseyin Erpehlivan, arqueólogo de la Universidad de Bilecik, destacó que la arquitectura de la cámara de madera hallada dentro del túmulo es comparable a los entierros de élite cercanos a la capital. Los trabajos de arqueología en el lugar sacaron a la luz objetos suntuosos que refuerzan esta teoría. Entre los artefactos recuperados destacan vasijas de bronce conocidas como "situlas", decoradas con escenas de caza y procesiones, además de cerámicas finas con inscripciones frigias.
La importancia de estas situlas radica en su rareza. Hasta este estudio, los únicos ejemplos documentados de tales vasijas procedían del "Túmulo de Midas" en Gordion, lugar de descanso final de su padre, Gordias. La aparición de estos objetos en Karaaaç permite fechar el sitio entre los años 740 y 690 a.C., coincidiendo plenamente con el reinado de Midas. Esto apunta a que el ocupante original mantenía un estatus casi real o lazos directos con la corte.
Los enigmas que esconde la tumba
Aunque la figura del Rey Midas suele asociarse con la leyenda del "toque de oro", su existencia real está respaldada por evidencias tangibles de una inmensa riqueza cultural. Sin embargo, el análisis de los restos óseos encontrados en el sitio planteó un rompecabezas cronológico. Los investigadores determinaron que los huesos hallados no pertenecen al ocupante original del fastuoso entierro. Algunos restos corresponden a un cementerio previo existente en la colina, mientras que otros provienen de inhumaciones realizadas siglos después de la construcción del monumento.
Brian Rose, arqueólogo de la Universidad de Pensilvania, señaló la singularidad del sitio, el cual contiene sepulturas que abarcan casi tres milenios. A pesar de la mezcla de restos humanos, la magnificencia de la construcción y los bienes funerarios supervivientes confirman la importancia estratégica del lugar. La hipótesis más sólida sostiene que, si bien podría no ser un pariente de sangre, el difunto fue un gobernador de alto rango honrado con regalos dignos de un soberano.




