Las rosas son uno de los ejemplares más populares en los distintos jardines, y lo cierto es que este reconocimiento va mucho más allá de su profundo simbolismo. Con el paso del tiempo, estas pueden encontrarse de múltiples formas, donde una de las más comunes es la del ramo.
Sin embargo, el problema que muchas personas tienen al momento de conservarlas es que las flores comienzan a secarse, siendo esto un problema que a veces no saben cómo solucionar. Todo lo que tienen que hacer es llevar a cabo un sencillo truco.
Cómo revivir un ramo de rosas en 30 minutos
Las rosas son plantas sedientas y necesitan suficiente agua. La falta de hidratación o el exceso de calor y viento acelera su deshidratación, causando que se sequen y marchiten.
Al igual que las plantas en tierra, las rosas cortadas en un ramo también necesitan nutrientes para mantenerse, y el agua del jarrón puede perder su aporte, como también puede que aloje bacterias y enfermedades.
Pero, dejando de lado los motivos por los cuales los ramos de rosas se secan, tienes que saber que existe un sencillo truco que puedes llevar a cabo.
Todo lo que tienes que hacer es recortar los tallos en un ángulo de 45 grados y sumergir las rosas por completo en agua fría o tibia durante 30 minutos a una hora para que se rehidraten.
Mientras las rosas estén sumergidas, deberás reemplazar el agua del jarrón y llenarlo con agua fresca, además de un poco de conservante para flores. Una vez pasado el tiempo, deberás retirar las rosas del agua y colocarlas en el jarrón limpio.
Paso a paso: el truco para revivir un ramo de rosas
- 1. Prepara las rosas: saca las rosas del jarrón, corta alrededor de 2.5 cm del extremo de los tallos en un ángulo de 45 grados.
- 2. Sumersión completa: llena un fregadero o una tina con agua fría y sumerge completamente las rosas (tallo, hojas y flores).
- 3. Tiempo de rehidratación: deja las rosas sumergidas por al menos 30 minutos. Si están muy marchitas, puedes dejarlas por más tiempo.
- 4. Reemplaza el agua del jarrón: mientras las rosas están sumergidas, limpia el jarrón y llénalo con agua fresca y un poco de conservante para flores.
- 5. Regresa las rosas al jarrón: una vez que las rosas se hayan rehidratado, retíralas del agua y colócalas en el jarrón limpio.






