Un elenco formado por nueve jóvenes adultos con síndrome de Down, lograron ser evaluados con los mismos criterios y exigencias artísticas que los otros 34 que se presentaron para ser parte de la edición 2019 del plan Teatro de Mendoza en Gira y su obra quedó entre las 19 seleccionadas para presentarse en los departamentos del interior de la provincia.
“Logramos que el jurado los evalúe como una obra más y no que se los trate como especial, que les digan ‘pobrecitos'. Porque no es una muestra de colegio, es una obra de teatro común, que actuación, música, baile y hasta multimedia”, dijo Gabriela Garro, la directora de Abremundos, el elenco que pone en escena “La llave perdida”.
El elenco es integrante de Asociación de Padres de Niños Down (Apando) una institución fundada en 1983. Hace un tiempo Gabriela fue convocada para sumar un taller teatral de aprestamiento laboral ya que, además de tener primaria y secundaria, Apando capacita a sus integrantes para que puedan tener inserción en el mundo laboral.
“Existen algunas ideas el inconsciente colectivo, que dicen que las personas con síndrome de Down son seres asexuados, angelitos… pero son personas comunes y corrientes, que tienen diferentes capacidades. Uno los incapacita. A ellos les fascina manejarse solos y aprender a hacerlo”, dice Gabriela.
“El taller artístico en febrero del año pasado y formamos el elenco, y comenzamos a trabajar en actuación, danza y canto. Luego comenzamos a perfilar una obra, pensando en que debía ser un producto vender y trabajar de esto y que tengan un rédito monetario, como aquellos que están en el taller de panadería”, cuenta la directora del elenco, que inicialmente con 8 integrantes y al que ahora ya se ha sumado uno más.
Gabriela es también dramaturga pero, esta vez, armar el guión para Abremundos fue un desafío nuevo. Lo primero fue saber “qué quería decir cada uno, porque es importante para que el actor defienda su escena, que esté parado en lo que quiere transmitir”.
Y así empezaron a surgir las inquietudes de cada uno, sus necesidades, sus denuncias “y sus ganas de decirle a la gente, 'de verdad, incluíme'”, dice Gabriela, y agrega que los 9 integrantes, como ocurre con la gran mayoría de las personas con discapacidad “son sumamente capaces, muchos son autónomos, viajan solos en micro, caminan solos. Saben cruzar una calle, orientarse. Así ocurre en la gran mayoría”.
Cada integrante contó lo que deseaba decir. Y trabajo de Gabriela fue unir todo eso en un libreto único. Así se creó “La llave perdida”, y cada inquietud en una llave.
“Todo ocurre en una especie de piyamada. El grupo baja a un sótano y descubre una especie de juego mágico, una especie de Jumanji, y los participantes de juego deben transitar por cada llave, que les va dejando una enseñanza, hasta que llegan a la última, que les revelará el gran secreto”, dice la directora. “La obra tiene juego, humor, danza, color y tecnología”, cuenta.
La elección de la música fue también un trabajo intenso y cuidado. “Los chicos (ocurre en muchos con síndrome de Down) tenían, supuestamente, un universo musical acotado, porque los padres suelen hacerle escuchar música infantil. Sin embargo, a escondidas, también escuchan otras cosas que les gustan, que terminan creyendo que son música prohibida”. Además de que fueron apareciendo esos gustos escondidos, también Gabriela les fue haciendo escuchar otras cosas.
Pero el gran desafío y uno de los principales objetivos fue lograr un producto teatral como cualquier otro y lograr que sea puesto en cartelera como una obra común y “sacarlos del ámbito de la discapacidad”.
Y ese objetivo ya se había logrado el 28 de noviembre y 5 de diciembre, cuando Abremundo presentó su obra en la Nave Cultural. Pero después vino la presentación de “La llave perdida” en la convocatoria para Teatro de Mendoza en Gira, del Instituto Nacional del Teatro.
“Nos evaluaron cómo a una obra más, fuimos seleccionados y es un gran logro”, dice la directora.
Abremundos fue apadrinada por Gustavo Garzón, que vendrá a visitarlos en junio. El actor es padre de gemelos con síndrome de Down, y quedó impresionando con los chicos mendocinos, que durante el año próximo participarán en algunos festivales en Buenos Aires.
Ahora el INT, dentro del plan de Gira, los programará en algunos departamentos. Los actores Mariana Lang, Carla Besso, Nicolás Rodríguez, Rodrigo Escudero, Alejandro Hertlein, Sofía Morales, Sofía Vera, Natalia Úbeda y Omar Munaffó, tendrán la llave del placer por el arte y la integración plena. La producción ejecutiva es de Pamela Fornés y Matías Garbarino está a cargo del diseño gráfico, realización y utilería.
De ahora y hasta octubre, el teatro gira
Teatro de Mendoza en Gira es uno de los planes del Instituto Nacional del Teatro (INT), que ya lleva varias ediciones. Tiene como objetivo permitir que los elencos provinciales lleguen a los departamentos del interior provincial, permitiendo extender sus presentaciones y, a la vez, hacer llegar las obras a públicos a los que no les es simple llegar a la capital para disfrutar de ellas.
Marcelo Lacerna, representante del INT en Mendoza, explicó que el objetivo del plan de Gira, es “extender ciclo de vida de las obras y llegar a nuevos públicos. Esto permite que las producciones locales que no tienen una presencia mediática, pero que son de muy buena calidad, puedan circular por todo territorio provincial, ya que hay público muy ávido de recibir estas propuestas”.
La gestión del INT, que cubre los cachet de los elencos, es acompañada por los municipios y las organizaciones que desean programar las obras y que afrontan los costos de traslado.
Este domingo 5 a las 17, el plan da inicio en Las Catitas, con la obra “Lo que esconden los sombreros”, con entrada libre y gratuita.
Para los municipios, organizaciones intermedias, fundaciones y entidades en general que deseen programar una obra del plan, deben contactarse al correo electrónico: [email protected]




