En 1982 el británico Ridley Scott llevó a la pantalla grande su adaptación de la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), luego de las magníficas Los duelistas (1977) y Alien: el octavo pasajero (1979).
Está en Prime Video y es un clásico de la ciencia ficción, pero cuando se estrenó fue un rotundo fracaso
Blade Runner, del director Ridley Scott, fue masacrada por la crítica y el público. Hoy nadie niega su lugar en la historia del cine e incluso una nueva serie está en marcha
Con un presupuesto de 28 millones de dólares, fue destrozada por la crítica. Recaudó menos de 34 millones y fue ampliamente desplazada en las preferencias del público por un alienígena que nada tenía que ver con la aterradora criatura de Alien. Se trataba de ET: el extraterrestre, de Steven Spielberg, que había costado unos “modestos” 10 millones de dólares y que al final de la temporada recaudó casi 360 millones de dólares sólo en Estados Unidos.
El tiempo convirtió el inicial fracaso de Blade Runner en una de las más inspiradas películas de ciencia ficción de la historia del cine.
Humanos y replicantes
Ridley Scott había rechazado en una oportunidad la oferta de dirigir este filme, pero la muerte de su hermano mayor, Frank, lo empujó a buscar un trabajo inmediato que lo ayudase a atravesar el duelo y por eso Blade Runner está dedicada a él.
De esta forma, el 21 de febrero de 1980 Ridley Scott firmó oficialmente como director, en esta película ambientada en 2019, que se centra en Rick Deckard (Harrison Ford), policía especializado en cazar replicantes. Los replicantes son algo así como robots biológicos, seres humanos artificiales, creados para cumplir las tareas que las personas ya no quieren hacer. Las nuevas generaciones de replicantes, los Nexus-6, han empezado a desarrollar emociones e incluso han llegado a cometer crímenes contra los humanos, por lo que son declarados ilegales. La tarea de los Blade Runners será entonces eliminarlos.
Película maldita
Casi ninguna de las personas que trabajó en Blade Runner tiene un buen recuerdo de ella, sobre todo porque Ridley Scott exigía un nivel superlativo a todos sus integrantes, mientras su forma de dirigirlos distaba mucho de ser agradable. Repetía cientos de veces cada escena y se llevaba mal con todos.
Se dice que Harrison Ford odió cada minuto del rodaje, algo que nunca desmintió abiertamente. Más allá de las diferencias con el director, Harrison no se quedaba atrás y demostraba todo el tiempo su malestar en el set, incluso con su coprotagonista, Sean Young, la bellísima Rachel del filme, a quien solo le dirigía la palabra cuando no tenía otro remedio.
Quedó tan molesto por la filmación que a lo largo de los años apenas participó en alguno de los programas y documentales que analizaron la película, ya considerada una obra maestra. La reconciliación con su Rick Deckard llegaría recién en 2017, cuando coprotagonizó junto a Ryan Gosling Blade Runner 2049, la continuación de la saga de los replicantes dirigida por Denis Villeneuve. Ridley Scott se mantuvo a prudente distancia, en esa oportunidad como productor ejecutivo.
Reparto
Harrison Ford ya había filmado Star Wars y Los cazadores del arca perdida cuando se topó con Blade Runner. Su personaje era muy diferente de los que lo habían hecho popular. Deckard era oscuro, atormentado, pero lo interpretó con tal maestría que el escritor Philip Dick, autor de la novela en la que se basó la película, dijo al verlo en acción: “Es más Deckard de lo que yo había imaginado”. Lamentablemente Dick nunca pudo ver la película, porque murió cuatro meses antes de su estreno, a la edad de 53 años.
Para el papel de Deckard se habían barajado nombres como Dustin Hoffman, Tommy Lee Jones y Christopher Walken, pero la historia ya no concibe otro rostro para ese rol que el de Harrison Ford.
Hay una soberbia Daryl Hannah, con los ojos maquillados como un antifaz en la piel de la replicante Pris, una frágil y glamorosa Sean Young como Rachel y un misterioso y siniestro Edward James Olmos como el detective Gaff, entre otros grandes personajes.
Pero el corazón del filme está en el villano, el replicante Roy Batty (Rutger Hauer). En la escena final, Deckard y Batty tienen un encuentro en los techos de una lluviosa ciudad de Los Angeles, anclada en el futuro del año 2019, mientras la música de Vangelis creaba el clima propicio para el desenlace de esta batalla entre un ser humano y un replicante.
El célebre monólogo del final contiene una improvisación del actor que le dio una dimensión filosófica y poética de implacable humanidad. Aunque las versiones iniciales del monólogo fueron escritas por David Webb Peoples, la forma final que aparece en la película es parte de la improvisación de Rutger Hauer.
“He visto cosas que tu gente no creería. Naves de ataque en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”, concluye el célebre parlamento.
El actor, la noche antes de rodar eliminó algunas líneas del guion original y agregó “se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia”, porque las del guion le parecían demasiado extensas para ese momento. Otras versiones alternativas del soliloquio fueron rodadas, aunque esta fue la que se mantuvo en el montaje finalmente estrenado.
La serie
En 2021 pudimos ver Blade Runner: Black Lotus una serie animada ubicada cronológicamente entre ambas películas, Blade Runner y Blade Runner 2049.
La serie de Prime Video se ubicará 50 años después de la época de la última cinta, por eso se llama Blade Runner 2099 y su estreno ya ha sufrido varios retrasos. En principio iba a estar disponible en el 2024, pero ahora se especula que con suerte vería la luz en el 2026.
En esta ocasión la protagonista será femenina, interpretada por Michelle Yeoh, aunque los fanáticos especulan algún tipo de participación de Harrison Ford en su antiguo rol. También estará presente Ridley Scott, pero será como productor ejecutivo.
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