Un curioso mensaje comenzó a saltar de un celular a otro por WhatsApp y después se multiplicó en las redes sociales. "La Policía Vial recuerda que los únicos que beben y beben y vuelven a beber son los peces en el río. Los demás tendrán multas y retención del vehículo y licencias de conducir".
El mensaje que al principio se lo atribuían a la Policía Vial y después a una campaña del Gobierno de Mendoza, resultó ser un invento de algún gracioso: era trucho.
Pero más allá de donde salió el texto, lo cierto es que no pasó inadvertido y apareció en el momento indicado, las fiestas de fin de año.
La Noche Buena y el Año Nuevo es un motivo para celebrar en grande, sin embargo, esa ocasión tan especial no nos licencia de las responsabilidades. Principalmente a las personas que van a estar detrás de un volante o conduciendo una moto.
San Rafael ostenta el primer lugar en la provincia en el ranking de muertos por accidentes de tránsito. Y lo más triste es que son tres años consecutivos. En Alvear los accidentes de mayor o menor gravedad son casi a diario y ni que hablar de los que ocurren en las rutas nacionales 188 y 143 con 13 muertes confirmadas en 2016. Malargüe tampoco escapa a la problemática del tránsito.
Es una cuestión de estadística, más del 90% de los incidentes viales se producen por errores humanos.
En una época en que hablar de los derechos está tan de moda, también debemos tener presente que estamos repletos de deberes, lo que implica responsabilidades, para con nosotros y los que nos rodean.
Nos guste o no, tenemos que ser consientes que un vehículo se puede transformar en un arma mortal. Cuando no respetamos las reglas de tránsito como la prioridad de la derecha, cuando pisamos el acelerador sin observar la aguja del cuenta kilómetros y más aún cuando bebemos.
Por eso, en estos días de festejos, de reencuentros familiares y con los amigos, tengamos en cuenta que al final de la jornada, lo mejor es que cada uno termine recostado en su cama y no en la camilla de un hospital o en un lugar más frío.
