Las faltas viales nacen muchas veces por costumbres que no son corregidas a tiempo y que luego se transforman en algo usual. Esto es lo que pasa con algunos vicios viales en nuestra ciudad. Desde hace muchos años la mala costumbre de estacionar frente a las escuelas en doble fila para dejar o buscar a los hijos pasó a ser la "norma" y no la excepción. Lo mismo está ocurriendo, me parece, con el estacionamiento en veredas, que en muchos casos directamente cortan el paso peatonal. Me refiero no a quienes usan su puente sino a quienes colocan los vehículos en las veredas casi como playa de estacionamiento.
En el radio céntrico o semi céntrico pasa mucho y lo malo es que cada vez se ve con mayor frecuencia. Otro mal actual usual es en calles de un solo sentido estacionar sobre la izquierda, entorpeciendo el tránsito de quienes circulan normalmente por ese costado.
El problema de que la enorme mayoría de estas infracciones queden impunes es que terminan convirtiéndose en una costumbre social que después es muy difícil de erradicar.
En el caso del estacionamiento sobre las veredas hubo un tiempo, hace como 10 años, que se hicieron operativos coordinados por la Justicia de Faltas, sobre todo en concesionarias (aunque el problema hoy es general, no sólo en comercios puntuales).
En ese momento temporal se alivió un poco esta situación, pero como somos hijos del rigor y a veces da la impresión que todo se hace en forma fugaz, o sólo con objetivos particulares, esto no se hizo más y el relajamiento tanto a nivel oficial como en los ciudadanos (que no ven ni escuchan de este tipo de operativos o multas) hizo que el problema regrese y potenciado, tal vez porque el parque automotor es cada vez más grande.
Son algunos puntos a trabajar en el tránsito, una temática que en este departamento tiene muchos problemas, en gran parte por el incumplimiento de normas, la falta de sanciones y una infraestructura vial obsoleta en comparación con el parque automotor existente.
