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Ante un nuevo aumento en el transporte urbano, continúan sin resolverse las diferencias marcadas en el valor del boleto entre el Gran Mendoza y el resto.

Opinión: El costo lo pagan los que viven más lejos

Editado por [{"idCMSUsuario":"88","nombre":"Gonzalo Villatoro","email":"victor_gonzalo_villatoro@gmail_com"}]

Todos los gobiernos han declamado a lo largo del tiempo que hacen el mejor esfuerzo para mejorar la calidad de vida de la gente que vive fuera de los grandes centros urbanos.

Sin embargo del dicho al hecho hay un gran trecho. A la hora de fortalecer los servicios el mayor flujo de fondos queda en la capital y sus alrededores perjudicando a quienes viven en los departamentos más alejados.

Un ejemplo que se volvió un clásico es el costo del boleto de colectivo. Sostener el sistema de transporte público cuesta $2.500 millones anuales y se sustenta con el 40% de la recaudación, el 40% por subsidio nacional y el 20% por el subsidio provincial. Pero los subsidios no se otorgan de igual manera. A las empresas concesionaras les pagan por kilómetro recorrido sin importar si viaja uno, 10 o 100 pasajeros. En cambio en el Sur es por pasajero.

Para 2017 se espera un aumento del 33%, esa cifra significaría pasar de los $6 que se abonan en la actualidad a $8. Pero ese monto es lo que abona un pasajero en el Gran Mendoza. Fuera de esa zona los costos son aún mayores.

Para poner blanco sobre negro, un recorrido de 4 kilómetros, aproximadamente, desde el kilómetro cero de Alvear hasta la escuela de Agricultura en Colonia Alvear Oeste, tiene un valor de $9, si es con abono, caso contrario el costo es mayor.

Hay otro factor que marca otras de las diferencias abismales que hay entre el Gran Mendoza y el resto. Desde 2012 funciona el sistema de trasbordo integrado entre todos los servicios de transporte urbano que le permite a un pasajero bajarse del micro, hacer un trámite y retomar el viaje en otra unidad sin pagar un peso. En tierras sureñas, esa posibilidad no es más que un mero sueño.

En síntesis, se pretende que la gente no emigre a los grandes conglomerados urbanos, pero al mismo tiempo se los castiga por el solo hecho de vivir en un departamento alejado de Casa de Gobierno.

Algún día este tema deberá ser resuelto. Esperemos que sea más temprano que tarde.

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