El hogar San Martín de Tours realiza una invalorable tarea solidaria al dar albergue a personas con discapacidad profunda y ancianos que no pueden valerse por sí mismo y que sus familias no pueden cuidarlos o que, en algunos casos, directamente abandonan.
Un grupo de religiosos y voluntarios trabajan desinteresadamente para dar una vida digna a todos ellos.
"Tenemos chicos con distintas discapacidades profundas, como parálisis cerebral, retraso mental, Síndrome de Down, Autismo" y "no pueden valerse por sí solos, necesitan el 100% de la atención, nosotros lo atendemos desde la alimentación hasta cambiarlos", explicó la enfermera terapéutica Paola Basualdo, una de las personas que cuidan a los que en el hogar llaman "angelitos".
Contó que "la mayoría de los que llegan es por orden judicial, pero hay otros que lo han traído o dejado porque no tienen familias".
Además, "son muy pocas las familias que vienen a visitarlos, algunas porque están lejos o no pueden".
Actualmente albergan a 21 chicos con discapacidad profunda, pero no descartan sumar algunos más debido a que a fines de noviembre inauguraron nuevos pabellones construidos con fondos estatales que descomprimirá su sector.
Ancianos abandonados
El hogar recibe personas mayores que no tienen dónde vivir ni quien los cuide. La mayoría de los 16 ancianos albergados no tienen familias; y los pocos que la tienen, son visitados algunas veces al año.
"Con los abuelos es más duro, porque son conscientes, tienen hijo, esposa, parientes y muchos se dan cuentan que están abandonados. Muchos de ellos tuvieron una vida normal hasta cierto momento y ahora no tienen dónde vivir. Alguno que otro puede que sufra una enfermedad mental, pero la mayoría están normales", comentó el padre Javier Urquiza, director del hogar.
"Algunos lo han dejado en la puerta, no tenemos el documento. Uno en concreto al que le decimos 'Cabito', porque venía vestido de verde, llegó acá como NN, hemos hecho todo lo que se podía hacer para tuviera un documento y no nos lo dan", ejemplificó con el caso más extremo de abandono.
El sacerdote recordó que Cabito "ha sufrido un profundo ACV hace tiempo y periódicamente nos pregunta por 'los papeles".
Urquiza añadió que a los abuelos "a veces lo dejan con documentos y otras sin ellos. Algunas familias lo traen acá porque no saben qué hacer, pero otras lo dejan ex profeso porque saben que nosotros podemos atenderlo. Otros hemos ido a buscar porque estaban viviendo mal".
Ayuda para el hogar
El "San Martín de Tours" se mantiene con donaciones y voluntariado, aunque actualmente necesitan específicamente mobiliario, como mesas y sillas, y ropa de cama para los pabellones nuevos que inauguraron a fines de noviembre.
El hogar funciona en Cubillos 3305 (teléfono 260-4441142), pero también pueden canalizar la ayuda a través de la parroquia San Maximiliano Kolbe, en calle 3 de Febrero 189 de Ciudad.
Se puede hacer un gran aporte donando tiempo como voluntario o visitando a los "angelitos" y ancianos abandonados que necesitan afecto o alguien que se acuerde de ellos.
Funcionamiento
El hogar está dividido en lo que ellos denominan cuatro "familias" o secciones que se ocupan de las personas con discapacidad leve (Familia Sagrado Corazón), con discapacidad profunda (Ángeles Custodios), ancianos con discapacidad (San Vicente Paul) y niños y adolescentes sin contención familiar o judicializado (San Juan Bosco).