Entregaron a un jardín maternal juguetes elaborados por internos de la Penitenciaría de San Rafael. Se trata de un proyecto impulsado desde el Centro de Capacitación para el Trabajo 6-068 que funciona dentro de la cárcel.
La actividad se realizó en el jardín maternal "Nuestra Señora de Fátima" ubicado en calle Amapola 156 de la Isla del Río Diamante.
El proyecto se llamó "Reciclado por una sonrisa" y se usaron materiales en desuso que se recuperaron para convertirlos en elementos didáctico para la ludoteca del jardincito.
Marines Zuleta, directora del CCT, comentó que "se usaron materiales en desuso y la idea fue traer juguetes de madera y se sumó el área de textil, donde capacitamos a las internas, que para nosotros son alumnas, quienes confeccionaron almohadones y mantitas; trabajamos áreas coordinadas durante tres meses".
En el CCT se trabaja en artes aplicadas, textil, plomería, electricidad y soldadura.
En tanto que Roberto Mango, director de la Penitenciaría, expresó que "la alegría se vio reflejada en la cara de los chicos, esperamos que esto continúe para que podamos colaborar con distintas instituciones. Esto va servir para cuando ellos recuperen su libertad y puedan realizar distintas tareas".
Sobre la educación en la Cárcel, dijo que "es una tarea complicada porque nuestro complejo no tiene la infraestructura adecuada, tiene más de 80 años de su creación y se han ido agregando construcciones", aunque el recurso humano subsana con su tarea esas carencias.
Ana María Malinverno, supervisora de educación inicial, manifestó que "queremos agradecer y felicitar al CCT por esta iniciativa que se concreta en esta entrega de juguetes que va enriquecer la propuesta de juegos de quienes asisten al jardín".
Por su parte Jonathan Pagano, jefe de la división educación de la Cárcel, afirmó que "esto es un proyecto didáctico para niños de jardines sin tantos recursos, la propuesta fue realizada por la directora del CCT y apoyada por la dirección del Servicio Penitenciario. Es importante resaltar que el material ha sido puesto por los docentes y la institución, y los internos la mano de obra".
"Hemos logrado -agregó el funcionario penitenciario- que muchos se capaciten y finalicen la educación primaria. La infraestructura no nos acompaña pero muchos de ellos han logrado concientizar a sus propios hijos".
