Vaya saber por qué a Manuel López, un soldado que participó de la campaña del desierto, le decían el “pobre diablo”. Tan pobre no debe haber sido, ya que la gente quiso homenajearlo nombrando con su apodo a lo que hoy es un barrio sanrafaelino.
Justamente pasando Pobre Diablo queda el distrito de Rama Caída, extraño nombre que tiene detrás una historia y que en esta entrega de los nombres raros o curiosos de lugares de San Rafael también se repasará junto al origen del nombre Monte Comán, el hoy conocido distrito sureño de pasado ferroviario.
Estamos acostumbrados a escucharlos y mencionarlos, pero si nos detenemos a reflexionar sobre el nombre, encontraremos que sí son nombres realmente curiosos.
El Pobre Diablo
A muy pocos kilómetros del punto cero de San Rafael, hacia el sur, queda la barriada o paraje de Pobre Diablo, hoy un asentamiento muy humilde cuyo nombre se debe a un soldado de la Campaña del Desierto que eligió esta zona para retirarse de la guerra y vivir el resto de sus días.
De acuerdo a narraciones orales que quedaron firmes, un hombre mayor llamado Justo Rojas contó que el nombre del lugar venía de Manuel López, a quien llamaban el Pobre Diablo.
La historiadora María Elena Izuel cuenta que “era un soldado de la campaña del desierto que se estableció en el lugar y se lo conocía como Pobre Diablo, vaya saber por qué, sería un pobre diablo, pobrecito, no sabría nada”.
Se dice que Rojas y López fueron soldados a las órdenes del comandante Saturnino Torres en el escuadrón llamado Los Choiqueros en la campaña contra los indios y que al terminar la misma se dedicaron a las actividades de crianza de animales. López, alias Pobre Diablo, se estableció a orillas del río Diamante, justamente en la zona que hoy lleva su apodo.
¡Allá, donde está la rama caída!
“¿Rama Caída? Se habrá caído una rama y por eso le pusieron así”. Muchos alguna vez razonaron así, en chiste, al pensar en el nombre de este distrito sanrafaelino que muchos lo han pasado al menos por uno de sus costados al ir hacia Valle Grande.
Su historia tiene que ver con tormentas, ramas caídas y reuniones de carreros.
Así lo cuenta Izuel: “Este caso es bastante curioso porque cuando hubo en cierto momento una tormenta, de esas que estamos bastante acostumbrados, había ya muchos árboles plantados en esa zona y una gran rama se cayó y obstaculizaba el camino, entonces los carreros, que tenían que cruzar el río Diamante para ir a la Colonia Francesa, se reunían todos y eligieron el lugar donde estaba la rama caída; ahí se juntaban todos así cruzaban juntos el río, que como no había dique hay que imaginarse que el caudal era bastante grande. El lugar de encuentro era el de la rama caída y después se transmitió el nombre al distrito”.
Entonces el nombre de este distrito que hoy está cada vez más ligado a la ciudad, habría surgido en tiempos de crecientes como una referencia para el encuentro de los carreros que cruzaban el río.
Monte Comán, de indios y trenes
La historia detrás del nombre de este pueblo sanrafaelino no es una sola, hay varias versiones.
María Elena Izuel narra que “una versión dice que eran los montes del Comán, que era un indio que vivía en la zona y que la vegetación era de monte, pero una investigación del profesor Antonio Pocho Montoya señala que en realidad ese sería el nombre de una compañía que funcionó y que compró tierras. Yo he encontrado en algunos documentos muy antiguos, de 1780 o 1790, que el indio Cumiñán había pedido que le dieran las tierras del comán para vivir”.
Siguiendo la tesis de que el nombre se debe al indio Comán, la misma señala que como en el lugar había espesos montes de algarrobos y chañares el verdadero nombre era Los Montes de Comán, nombre que luego habría derivado en el actual Monte Comán.
Este habría sido el origen del nombre de este querido distrito sanrafaelino.
La semana que viene se contarán las historias de otros sitios locales con nombres que, si lo pensamos, son curiosos.
Más lugares
El Sosneado: la etimología del nombre viene de Sosneado que en lengua pehuenche significa “sol naciente”. Se lo llamaba así porque los indios veían reflejarse los rayos del sol naciente en la cúspide del cerro homónimo antes que en los otros.
Soitué: es una palabra del idioma de los indios puelches que significa “algarrobo o algarrobales”. Se ubica en el este de San Rafael y está muy cerca de General Alvear.
Cerro Bola: está al suroeste de la Villa 25 de Mayo y su nombre se lo debe a su curiosa forma, ni más ni menos que de “bola”. Los chistes sobre ello corren por cuenta de cada uno.
La Guevarina: es el nombre de una importante propiedad rural que existió en la zona de la costa del río Atuel y su nombre se debe al doctor Rafael Guevara, propietario de esos campos y que fuera vice gobernador de Mendoza.
Los Parlamentos: en el camino entre San Rafael y Malargüe hay un paraje llamado Los Parlamentos, cuyo nombre se debe a que allí el general José Francisco de Amigorena realizó parlamentos con los indios del sur.
Nota: la semana que viene habrá un segundo informe con nuevos lugares.
Por Javier Martín
unosanrafael2012@gmail.com
