¡Qué rico!

Receta de torta invertida de durazno con base esponjosa y costra de fruta caramelizada

Conocé la receta de la torta invertida de duraznos, un clásico de la repostería casera con fácil paso a paso

La torta invertida de duraznos es un clásico indiscutido de la repostería casera que nunca pasa de moda. Con su base esponjosa, una capa brillante de caramelo y la suavidad de la fruta caramelizada en la superficie, se convierte en la receta ideal de los mates o del café de la tarde.

Además, esta receta cuenta con una gran ventaja: se puede preparar tanto en temporada con duraznos frescos como durante todo el año utilizando duraznos en almíbar de lata.

El gran atractivo de esta receta está en su armado al revés, al igual que la torta invertida de manzana. El durazno y el caramelo van primero al fondo del molde, absorbiendreceto todo el calor directo durante la cocción; al desmoldarla en caliente, los jugos caen y humedecen el bizcochuelo de forma natural, logrando una textura tierna que dura varios días.

Receta de torta invertida de durazno, ingredientes

Para la base de caramelo y fruta

  • 1 lata de duraznos en almíbar (o 4 duraznos frescos maduros pero firmes, pelados y en gajos).
  • 150 g de azúcar común (para el caramelo).
  • 30 g de manteca (opcional).

Para el bizcochuelo:

  • 2 huevos.
  • 150 g de azúcar.
  • 80 ml de aceite neutro (girasol o maíz) o manteca derretida.
  • 100 ml de leche entera (o almíbar de la lata de duraznos para potenciar el sabor).
  • 200 g de harina leudante (o harina común 0000 con 1 cucharada colmada de polvo de hornear).
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • Ralladura de 1 limón o naranja (opcional).

Receta de torta invertida de durazno, paso a paso

  1. Colocar los 150 g de azúcar directamente en un molde para horno (de 22 a 24 cm de diámetro, preferentemente sin fondo desmontable para evitar fugas) o en una sartén aparte a fuego medio-bajo. Dejar que se funda sin remover con cuchara hasta lograr un tono ámbar parejo. Con cuidado de no quemarse, esparcir el caramelo por el fondo y los bordes del molde. Si se desea un caramelo más blando, incorporar la manteca justo al retirarlo del fuego.
  2. Escurrir bien las mitades de durazno y cortar en láminas o gajos parejos. Acomodarlas sobre el caramelo todavía caliente o tibio formando círculos desde el borde hacia el centro, procurando que no queden huecos libres.
  3. En un bol, batir los huevos junto con el azúcar hasta que tomen un color claro y textura espumosa. Agregar el aceite (o manteca), la esencia de vainilla y la ralladura de limón o naranja.
  4. Sumar la harina tamizada de forma intercalada con la leche (o el almíbar), mezclando con espátula o batidor de alambre hasta obtener una masa lisa, densa y sin grumos.
  5. Volcar la mezcla suavemente sobre los duraznos acomodados, emparejando la superficie con una espátula para no mover el diseño de la fruta. Llevar a horno precalentado a 170 °C–180 °C (fuego medio) durante 40 a 45 minutos, o hasta que, al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio y seco.
  6. Retirar la torta del horno y dejar reposar únicamente entre 5 y 10 minutos. Es fundamental desmoldarla tibia: si se enfría por completo, el caramelo se solidificará y los duraznos quedarán pegados al molde; si se desmolda hirviendo, el bizcocho puede romperse. Pasar un cuchillo fino por los bordes, colocar un plato amplio encima y dar vuelta con un movimiento firme y seguro.

En pocas palabras

  • Clásico de repostería: La torta invertida de duraznos ofrece base esponjosa y fruta caramelizada.
  • Versatilidad: Se puede preparar con duraznos frescos de temporada o en almíbar todo el año.
  • Armado al revés: El durazno y caramelo van primero, logrando un bizcochuelo húmedo y tierno.
Resumen generado por Thinkindot AI

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