Reflexión

¿Qué quiere decir "la mayor virtud es como el agua"? la filosofía china que sigue inspirando al mundo

La milenaria filosofía china, originada en el Tao Te Ching de Laozi, enseña la virtud de ser como el agua para transitar la vida con humildad y adaptabilidad.

Hace más de 2.500 años surgía una filosofía en China que, hasta el día de hoy, nos sigue regalando enseñanzas valiosas para transitar la vida con

Específicamente, esta enseñanza proviene del Tao Te Ching, el texto sagrado y fundamental del taoísmo, escrito por el filósofo chino Laozi (también conocido como Lao-Tsé o Lao Tzu) alrededor de los siglos VI o IV a. C.

¿Qué quiere decir "la mayor virtud es como el agua"? la filosofía china que sigue inspirando al mundo

Esta frase de la filosofía china hace referencia a que una persona verdaderamente virtuosa debe imitar las cualidades del agua, como nutrir la vida sin competir, fluir con humildad y adaptarse a las circunstancias.

Esta es la virtud que sostiene todas las cosas. A partir de ello, el taoísmo refinó las llamadas "Siete Virtudes del Agua": humildad, unidad, perseverancia, grandeza, flexibilidad, transparencia y equidad, que encarnan la sabiduría para vivir con modestia y tolerancia.

Ser como el agua

El taoísmo se centra en vivir en armonía con el Tao, el flujo o principio fundamental del universo. Según la Enciclopedia Britannica, una actitud taoísta hacia la vida puede observarse en la aceptación y la flexibilidad, así como en los aspectos alegres y despreocupados del carácter chino, una actitud que compensa y complementa el carácter moral, consciente del deber, austero y orientado al propósito que suele atribuirse al confucianismo.

Según Baidu Wiki, la filosofía taoísta en relación con la virtud del agua puede entenderse de la siguiente manera:

  • Ser como el agua: si tú eres alto, yo retrocedo, sin ahogar nunca tus virtudes.
  • Ser como el agua: si tú eres bajo, yo fluyo hacia ti, sin exponer nunca tus defectos.
  • Ser como el agua: si tú te mueves, yo te sigo, sin abandonar nunca tu soledad.
  • Ser como el agua: si tú estás quieto, yo permanezco contigo, sin perturbar nunca tu tranquilidad.
  • Ser como el agua: si tú estás caliente, yo hiervo, sin obstaculizar nunca tu entusiasmo.
  • Ser como el agua: si tú estás frío, yo me solidifico, sin ignorar nunca tu frío.

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