La plaza Carbó puede ser tomada como una foto para analizar la realidad de Paraná.
El espacio público, ubicado en el centro cívico de la capital entrerriana, es visitado por locales y turistas.
Hasta ayer a la tardecita, cuando una lectora de UNO sacó las fotografías que luego las envió al WhatsApp de Diario UNO de Entre Ríos al 3435137266, los pedacitos de vidrios azules estaban esparcidos en la esquina de Santa Fe y Alameda de la Federación.
Todo parece haber caído en el abandono: veredas y fuentes son las más visibles.
En junio del año pasado UNO publicó en una nota la preocupación de los vecinos que viven en las inmediaciones de la plaza.
En aquel momento desde el gobierno provincial confirmaron que la Municipalidad de Paraná es la encargada de realizar el mantenimiento.
Muchos se preguntan qué piensan los funcionarios que tienen frente a sus oficinas de la Casa Gris, un espacio público tan devaluado.
Desde hace años la plaza, como muchos paseos de la capital provincial, fue perdiendo su encanto.
En gran medida porque son lugares que dejaron de ser ocupados por los humanos.
Desde los Estados, tanto municipal como provincial, se alentó el estacionamiento de motos y autos como primer medida.
Además la plaza carece de ferias o emprendimientos culturales que incentiven su uso y así volver a estar entre los planes de las personas.
Lo que resta pensar es que existe "una conspiración" para dejarla caer en el olvido y entonces logran que circule la menor cantidad de gente posible.
Una versión que puede sonar descabellada pero todavía nadie opinó en su contra.
El silencio de las autoridades aturde y sorprende el desinterés de los comerciantes que tienen sus locales en la zona.
