El Juez de la Suprema Corte de Justicia local, Omar Palermo, regresó el sábado 29 a Mendoza -proveniente de Alemania a donde fue a perfeccionarse-, y todo el arco político local pone la lupa sobre cómo podría votar en el pedido de inconstitucionalidad que presentaron cuatro intendentes del peronismo contra el límite a las reelecciones. El supremo trabajará desde este 1 de enero y hasta el 31.
En el PJ se esperanzan con que el supremo, que ha enfrentado en varias oportunidades al gobernador Cornejo, a tal punto de que algunos los consideran dignos enemigos, le ponga ahora también un freno a la intención del jefe del Ejecutivo de promulgar la enmienda de la constitución, basándose en el referéndum del 2009 para erradicar las reelecciones indefinidas.
Con esa ilusión es que ellos habrían orquestado su estrategia: esperar al último día hábil establecido, el 21 de diciembre, para presentar su pedido de inconstitucionalidad y así lograr que el reclamo cayera en la Segunda sala integrada por Mario Adaro, José Valerio y el mismo Omar Palermo. Según la acordada de la Corte 29.087 firmada el 26 de diciembre, Palermo trabajará durante todo la feria judicial, es decir desde el 1 al 31 de enero.



