Condenados por crímenes de lesa humanidad, a Campo de Mayo
Junto con Alfredo Astiz y otros genocidas sentenciados, Cavallo fue trasladado a la cárcel de Campo de Mayo el viernes último, lo que enardeció a miembros de agrupaciones víctimas de crímenes de lesa humanidad.
Se llegó a esta instancia por decisión de la Justicia y del Servicio Penitenciario Federal diez meses después de la polémica visita de diputados de la Nación por el oficialismo, como Martín Menem y Lourdes Arrieta, lo que derivó en el escándalo que a la mendocina le valió la salida de La Libertad Avanza.
Ricardo Cavallo. Genocida.
El genocida Ricardo Cavallo preso en México; a la izquierda, su legajo en la ESMA.
Ricardo Miguel Cavallo integra la nómina oficial de condenados trasladados a la cárcel de Campo de Mayo. Su nombre y apellido figuran después de Carlos Suárez Mason, Alfredo Astiz y Raúl Guglielminetti.
Completan el contingente Adolfo Miguel Donda, Antonio Pernías, Jorge Rádice, Mario Marcote, Gerardo Arraez, Julio César Argüello, Juan Carlos Avena, Miguel Ángel Britos, Marcelo Cinto Courteax, Rodolfo Cionchi, Manuel Cordero Piacentini, Luis Donocik, Alberto González, Lucio Nast y Luis Navarro.
Visita de Arrieta y diputados libertarios a genocidas
La polémica reunión de diputados libertarios -entre otros la mendocina Lourdes Arrieta- con genocidas que pidieron la domiciliaria en 2024.
El pasado mendocino del genocida
Ricardo Miguel Cavallo se afincó en Mendoza a fines de los '90 como empresario. Traía consigo un producto que sonaba a solución mágica: los carnets de conducir inteligentes, con chip y todo, para almacenar información clave y agilizar el proceso de entrega a los ciudadanos mendocinos.
Se reunió con empresarios locales y funcionarios de la época. Salió en los diarios. Nadie conocía su pasado genocida en las filas de la ESMA. Ni siquiera una contadora pública que vive en Ciudad y con quien armó familia y hasta tuvo una hija.
El proyecto de los carnets de conducir quedó en la nada, como la idea de instalar una planta revisora de vehículos en Godoy Cruz. Así como había llegado a Mendoza, Ricardo Miguel Cavallo desapareció.
Había vuelto a México, donde tenía negocios afines. En el 2000 fue reconocido por una de sus víctimas gracias a una publicación del diario Reforma de ese país.
Fue detenido el 24 de agosto en el aeropuerto del DF mexicano cuando descendió de un avión de línea.
En 2011 fue condenado por crímenes de lesa humanidad en Buenos Aires; fallo después confirmado por la Corte nacional.