Leo sobre el conflicto internacional entre Estados Unidos y China generado por la red social de videos Tik Tok y desde ya le digo a Donald Trump y a Xi Jinping que no quiero líos con mis nietas que son activas tiktokers.
Tik Tok es una red social creada por una empresa china que ha tenido un éxito espectacular en el mundo al punto que en algunos lugares emparda a Facebook e Instagram en cantidad de descargas. Cuenta con casi mil millones de usuarios en el planeta. A Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, entre otros, esa aplicación oriental les debe haber dejado una parte del cuerpo llena de preguntas del tipo ¿cómo no se nos ocurrió antes?
En la propia China, Tik Tok ha generado problemas a la dictadura de esa nación y ha movido al Partido Comunista a ordenar un protocolo con el fin de evitar cualquier crítica al sistema que se pueda colar en los videos.
La gota en la piedra
Ocurre que el "capitalismo" comunista de China, que no acepta libertades civiles ni permite la libre elección de sus autoridades ni la prensa independiente, teme ser horadado por este tipo de cosas. Y como no hay capitalismo sin liberalismo, tarde o temprano China tendrá su proceso de implosión.
En Estados Unidos, donde esta red es furor, Donald Trump ha denunciado que China utiliza Tik Tok como una línea de espionaje sobre su país y ha conminado a los chinos a que le vendan el producto a una firma norteamericana si no quieren que este red social sea prohibida, algo que no le va a ser fácil al rubio mandatario troglodita.
Ahora seguramente Xi Jimping amenazará con apagar Instagram en China y así seguirá la guerra comercial. Ya hay países, como la India, que han procedido a retirar Tik Tok de las tiendas de app, hasta que se pueda regular su uso.
Sin duda Trump se sentiría cómodo dando órdenes en Beijing y no en Washington donde "el sistema" (la prensa, La Justicia, los movimientos civiles, el Congreso, los entes de control) le pone frenos y le ha ido minando varios de sus disparates.
Tik Tok es sobre todo una red social audiovisual y a quienes más atrae es a los preadolescentes y a teenagers, en quienes despierta su creatividad. La clave es que los usuarios producen sus propios videos a los que ponen audios y música que ellos interpretan como si hicieran play back.
Gracias, cuarentena
La cuarentena ha ayudado a la gran explosión de esta aplicación al permitirle a los adolescentes utilizar buena parte del tiempo en la casa explorando su creatividad. El sistema cuenta con un sencillo método para cortar y pegar imágenes de ellos mismos u otras personas, ponerles filtros, deformar caras y cuerpos y añadir chiches de realidad aumentada y, claro, musicalizarlos a gusto.
Como toda red social, genera el inconveniente del probable mal uso de los datos personales, que en este caso se agrava porque la mayoría de los usuarios son niños que no siempre han sido autorizados por sus padres para hacer uso de la aplicación.
Quien esto escribe se ha visto obligado a interesarse en Tik Tok porque parte de la comunicación con sus nietas en la cuarentena, además de los whatsApp, ha sido a través de estos videos con los que ha comprobado el avance que han logrado en todo lo relativo a edición.
Es muy difícil transmitir una idea o contar una historia en solo un minuto, que es lo que fija Tik Tok, Lo sabemos de lleno los que hemos trajinado la edición periodística y debido lidiar con la síntesis para hacer la tapa de un diario, para poner un título en 20 letras o para convertir en atractivo el párrafo de entrada de una información.
Alguien definió a Tik Tok como "un You Tube de videos cortos caseros". Ya hay tiktokers que han logrado (tras superar una cantidad equis de seguidores) pasar a la categoría de influencers, como tienen otras redes, por ejemplo Instagram.
Hace varios siglos la cultura popular de China dejó una frase reveladora: "El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del planeta". Wuhan y Tik Tok, cada una a su manera, parecen darle la razón.




