El dilatado hospital de Luján de Cuyo, cuya obra arrancó en el 2014 y se fue posponiendo en los distintos gobiernos, deberá esperar unos días más para conocer quién será el privado dispuesto a invertir para terminarlo y gerenciarlo, en el nuevo modelo de gestión que ideó el Gobierno de Alfredo Cornejo.
Así se publicó este lunes en el Boletín Oficial, en donde aparece una resolución del ministro de Salud, Rodolfo Montero ampliando el plazo para que los posibles oferentes puedan saldar las dudas sobre los requisitos de la obra.
Ese plazo venció el 10 de febrero pasado y se amplió hasta el 28 de febrero, aunque internamente en el ministerio reconocen que podría volver a ampliarse si es que los oferentes de la obra del hospital de Luján necesitaran un plazo mayor. Es que los interesados en el pliego solicitaron más tiempo para la presentación de una oferta, que plantea una concesión pública de gestión privada por los próximos 15 años.
"De fondo es una buena noticia porque hay varios interesados en esa concesión y al ser la primera vez que se hace algo así nos están haciendo muchas preguntas y también sugerencias. Queremos garantizar participación y transparencia así que preferimos extender unos días el plazo para esta dinámica", confirmaron extraoficialmente desde la cartera de Salud y aclararon que esta es una etapa previa al lanzamiento de la licitación de la obra.
En su momento, cuando se lanzó la propuesta, aparecieron como posibles interesado los dueños de la Clínica de Cuyo, la clínica de Luján de Cuyo, el grupo Olmos y el sanatorio regional de Luján.
Hay que recordar que la licitación prevé que el sector privado termine las obras pendientes, como quirófanos y áreas de internación, y que gerencie el hospital bajo un modelo de gestión privada para un hospital público.
En ese esquema, cuando se anunció la idea de terminarlo con inversores privados, se aclaró que Estado provincial financiará la atención de los pacientes sin cobertura social, mientras que el privado deberá cobrar las prestaciones a las obras sociales.
El hospital de Luján que atravesó tres gobiernos
El 30 de abril del 2014, con un acto previo a su discurso del 1 de mayo, el ex gobernador Francisco Pérez junto al ex intendente de Luján de Cuyo, Carlos López Puelles anunciaban la obra del hospital de esa comuna.
Para la primera etapa planeaban invertir $22.900.000 y el plazo estimado de ejecución de obra es de 18 meses.
Sin embargo, la obra del hospital se dilató, no se terminó y de hecho sólo se avanzó con la conclusión de los consultorios externos. El resto de la obra de quirófanos y áreas de internación quedaron inconclusas y atravesaron así el fin de la gestión de Francisco Pérez, la primera de Alfredo Cornejo y la de Rodolfo Suarez, que llamó a la licitación para la finalización de la primera etapa.
Ahora el plan es que ese hospital tenga una complejidad 1, que tenga consultorios externos, demanda espontánea, una "miniguardia" para atender "el 90 o 95% de las problemáticas que recibimos en la guardia”, según marcó Rodolfo Montero, en diciembre pasado cuando se anunció el nuevo sistema para concluir la obra.
Cómo es el plan para concluir el hospital de Luján
Según lo que se estipuló cuando se anunció el plan de inversión privada para terminar el hospital de Luján, se definió como serán las etapas de la obra y las prestaciones que tendrá:
- Primera etapa: El privado deberá poner en funcionamiento consultorios médicos y atención ambulatoria de demanda espontánea, en un horario acotado y con foco en servicios de baja complejidad. Esta etapa inicial no incluirá atención de accidentes graves ni casos pediátricos críticos, pero permitirá resolver hasta 90% de las consultas habituales del sistema de salud pública.
- Segunda etapa: Se requerirá al concesionario realizar inversiones para ampliar los servicios del hospital, incorporando internación, quirófanos y otras prestaciones, bajo la categoría de hospital de baja complejidad (nivel 1).
- Cobertura de la demanda: Entre 40% y 60% de los pacientes atendidos deberán ser sin obra social, es decir, a cargo del sector público. Las prestaciones serán abonadas por el Ministerio de Salud a valores del nomenclador del Reforsal, aplicando un descuento. El resto de los servicios estará dirigido a pacientes con cobertura, cuyos costos serán asumidos por las obras sociales o financiadores privados.
- Derivaciones y acceso: Los procedimientos programados, como cirugías, estudios de imágenes o de laboratorio, requerirán derivación previa de un profesional del sector público. En tanto, las atenciones espontáneas no necesitarán derivación y no se podrá negar la atención a ningún paciente, independientemente de su cobertura.






