Otra baja en el gobierno

Renunció el presidente del Senasa tras un conflicto por la importación de dosis contra la aftosa

Pablo Cortese, de un perfil técnico, habría quedado en medio de una disputa por la importación de vacunas

Por UNO

El presidente del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa), Pablo Cortese, presentó este lunes su renuncia en medio de un conflicto que escaló desde las oficinas técnicas hasta el despacho presidencial: la “guerra de los laboratorios” por la importación de la vacuna contra la fiebre aftosa.

La salida de Cortese, tras menos de ocho meses de gestión, es el final de una pelea creciente. El funcionario quedó en el centro de una fuerte interna con el gobierno, presiones del sector privado y una denuncia que lo empujaron a dar un paso al costado. Esa es la teoría más fuerte que trascendió en las últimas horas.

El conflicto se encendió cuando, bajo su gestión, se habilitó una importación más ágil de productos veterinarios, una medida impulsada por el gobierno de Javier Milei para bajar los costos para el campo.

Javier Milei- La Rural
Javier Milei anunció la eliminación de las retenciones a la carne y otros cambios. Este lunes renunció el titular del Senasa.

Javier Milei anunció la eliminación de las retenciones a la carne y otros cambios. Este lunes renunció el titular del Senasa.

La decisión generó el rechazo de los laboratorios locales. La tensión explotó cuando uno de los laboratorios más grandes del país, le envió una carta documento por un lote de vacunas importado por su competidora.

Aunque Cortese respondió que la acusación era “totalmente improcedente”, la polémica ya estaba instalada.

A esto se sumó el fuerte respaldo del presidente Javier Milei y del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a la apertura del mercado.

“Vamos a tener vacunas a mitad de precio”, celebró Milei en la Expo Rural, que se realizó hace algunos días.

“Nos están estafando”, agregó Sturzenegger, dejando a Cortese en una posición de soledad.

Desde la Cámara de laboratorios (Caprove) advirtieron que estas medidas ponen en riesgo a una industria que emplea a más de 8.000 personas y exporta por más de 100 millones de dólares al año.

Cortese, un técnico de perfil bajo, no pudo sostenerse frente a tanta presión y dejó un organismo clave en medio de una guerra política, sanitaria y comercial.