Hace dos años que la candidata a gobernadora por el FIT, Noelia Barbeito, dejó de ser senadora. Desde ese momento, retomó su actividad como profesora universitaria, trabajo que ejerce desde que se recibió de profesora de Historia, en la Universidad del Comahue (Neuquén).
Dice que son dos ocupaciones que se parecen mucho. En ambas, intenta transmitirle tanto a sus alumnos como a los jóvenes militantes, a las mujeres y a los trabajadores, que en el pasado, las sociedades se organizaron de otra manera, y no como las plantea el sistema capitalista.
No milita desde una retórica distante. En realidad, su actividad política comenzó participando de la recuperación de la fábrica de cerámicos Zanon, por parte de los trabajadores. Lo hizo formando parte de un grupo de estudiantes de diversas carreras que asistieron a los empleados poniendo en práctica lo aprendido en la universidad, y esto la llevó a querer cambiar el mundo, al menos su propio mundo.
La historia y la política
-¿En qué se relaciona enseñar Historia con enseñar a conquistar derechos ?
-Estudiando historia descubrí que en el pasado, el mundo se había organizado de otras formas, que había cambiado, que había hecho revoluciones, me daba una perspectiva para que, más en esos años de crisis, no hubiera resignación sino lucha.
Ambas se construyen hablando, a través de un discurso, de la persuasión. En muchos sentidos, por medio de estas dos actividades quiero mostrar los que otros no muestran. En política, por ejemplo, haciendo público en bono de sueldo de los legisladores.
Pero también escuchando, en el caso de la educación, los intereses que tienen los jóvenes, sus problemas, ver cuáles son sus conocimientos. En el caso de la política, dando lugar a las preocupaciones y las realidades de la gente.
-¿Qué personaje político te inspira en tu trabajo diario?
-Raúl Godoy, uno de los obreros que llevó adelante la recuperación de Zanon, es una fuente de inspiración para mi. Fue diputado, pero nos enseñó con su vida y con su trabajo.
-Si tuvieras que elegir uno o más personajes históricos que admires ¿cuáles serían?
-Si me preguntás sobre un personaje más histórico, admiro a León Trotski no solo por lo que ha escrito sino por sus hechos.
También admiro a mujeres de la historia, como Rosa Luxemburgo. Me gusta leer sus cartas y descubrir que tenía todas las contradicciones que tenemos las mujeres y a pesar de eso, seguía adelante. Tenía una fuerza enorme. Ahora hemos sacado un libro de Flora Tristán, una mujer que atravesó medio mundo para llegar desde Francia a Perú, su historia es aguerrida, de luchas. fue la primera que planteó que las trabajadoras tenían que unirse.
-¿Por qué los argentinos repetimos modelos anteriores, aunque ya hemos probado que fracasaron? ¿hay una especie de amnesia histórica?
-Yo no pienso que los argentinos nos resignemos, pero sí que nos han estafado los gobernantes. Como en la época en la que fue presidente Eduardo Duhalde, que dijo que el que depositó pesos recibirá pesos y que nadie iba a perder su trabajo, estas son estafas a la sociedad.
-De todas maneras hay una tendencia a no aprender de los propios errores históricos...
-Creo que sobre todo a los más jóvenes se les inculca eso de culparlos a ellos de lo que sucede, de llenarlos de fracasos, de decirles que si no tienen trabajo es porque no son capaces, si no pueden terminar de estudiar es porque no se esfuerzan los suficiente, el emprendedurismo, ese mensaje cala en los jóvenes.
La docencia y la política
-¿Cuál es tu expectativa como profesora de Historia? ¿Qué buscás que tus alumnos y alumnas aprendan?
-Me gusta la docencia, yo enseño historia y trato de transmitir a mis alumnos lo que te decía antes, que en el pasado la sociedad se organizó de otra forma. que hubo muchos futuros posibles en el pasado. La realidad que vivimos hoy, la organización social que vivimos hoy, que hay pobreza, desocupación, lo que les pasa a los jóvenes, a las mujeres no es natural. Que hay otros futuros posibles que a los que nos condena el sistema. Romper con el status quo.
-Sería como dice la canción, que "la historia la escriben los que ganan"
-Es cierto que hay historias que no han trascendido. Por ejemplo, la de Espartaco, del que hicieron algunas menciones, pero quisieron que quedara en el olvido, porque era un liberador de esclavos. historias en Estados Unidos de miniestados en los que existe una confraternidad de negros y blancos. Rodolfo Walsh decía que las clases dominantes pretenden hacernos olvidar la historia para tener que empezar siempre desde cero.
-¿No te dan ganas de hacer docencia con algunos de tus compañeros políticos y políticas?
-Ellos conocen la historia más que yo, la han vivido. Han sido funcionarios del menemismo, como Guillermo Amstutz, que fue intendente de Las Heras durante ese gobierno, organizador de las marchas Provida. Yo a ese hombre no sé si le tengo que explicar algo, ni a él ni a las personas que lo eligen.
-¿Crees que podés cambiar algo por eso elegiste estas actividades, tanto la educación como de la política?
-Si, pero no es algo unilateral. Como lo entienden los políticos tradicionales. Dicen una cosa y después arreglan a espaldas del pueblo. En la política y en la educación hay dos sujetos, uno quizás más visible que otro. Pero nuestro trabajo es que puedan asumirse como sujetos activos, que tengan pensamiento crítico e histórico.
La educación y la revolución
-¿Trasladás esa forma de enseñar a ser sujetos activos en la educación a la militancia política, sobre todo de los más jóvenes?
-De alguna forma es el mismo mensaje: que los jóvenes puedan percibir que antes la sociedad se organizó de otra manera, y que hay futuros posibles, sin explotación.
-Es difícil transmitir esas ideas a los chicos cuando la realidad es muchas veces desoladora, como que el mensaje es "no se puede, no hay futuro"
-De todas maneras, los jóvenes son los que más protagonizan los cambios. Greta Thunberg una dirigente social sueca de 15 años, enfrentó a toda la Unión Europea por el calentamiento global. Les dijo "ustedes nos dicen que que el sistema no puede hacer nada para cambiar el mundo, entonces habrá que cambiar de sistema". Es esa juventud la que no acepta el status quo, a la que queremos decirle que se puede organizar de otra manera.
-¿Crees que hace falta una revolución para eso?
-Creo que hace falta que los jóvenes entiendan que pueden tomar la política con sus propias manos. Porque los ciudadanos votan cada cuatro años y los mercados votan todos los días. Entonces, queremos llegar a la juventud para que se organicen, armen comités, no resignarnos a un futuro impuesto por el FMI, porque va a ser cada vez peor si no hacemos algo. Los grandes cambios se han producido por revoluciones, movilizaciones. Siempre que hubo conquistas, grandes cambios fue así.
-¿Te imaginaste de niña haciendo tanto política como educación?
En realidad, yo de chica tenía un perfil más ecologista. Pero siempre con intención de cambiar las cosas.

