Análisis y opinión

La pasión según Dady Brieva: "No hay que entender, sólo arengar"

Dady Brieva sueña con un país que, liberado de las indefiniciones y contradicciones de Alberto, eleve a la Presidencia a Cristina en 2023

"Dijimos que volvíamos mejores, pero volvimos al pedo. No cumplimos". La frase fue burilada por el actor, entretenedor y militante kirchnerista Dady Brieva, quien ahora hasta se permite alguna crítica a Cristina. Por ejemplo, el tipo pregunta: "¿Podemos decir a esta altura del partido, que mamá (por Cristina) tiene un gran ejercicio de equivocarse cuando elige? (por Alberto).

El ex Midachi cree que el Gobierno que encabeza Alberto Fernández actúa como quien está jugando al jenga, cuidando que no se le vaya a caer el edificio, cuando en realidad -machaca- lo que se debe hacer es dejar caer esa estructura para construir otra cosa. ¿Qué cosa? Suponemos que un promisorio peronismo kirchnerista.

Dady tiene esperanzas de que así, liberados de las indefiniciones y contradicciones de Alberto, Cristina Kirchner pueda presentarse como candidata presidencial en 2023, ya que Brieva considera que es la única capaz de cambiar el rumbo del país.

Y advierte, como si fuera un pastor: "si gobernar es ejercer el poder o morir en el intento, ahora (con Alberto) no estamos haciendo ninguna de las dos cosas. Los militantes están perdiendo la épica y para vivir como vivimos mejor no morir de viejo".

Como si todo en la vida dependiera de una mediocre o mala gestión de gobierno.

¿Amigos?

Mientras tanto, Cristina no le contesta el teléfono al Presidente de la Nación. Lo corroboró la propia portavoz del Gobierno, la ínclita Gabriela Cerruti. Ni el secretario de Cristina le contesta a Alberto. Y como si fuera poco todos los senadores kirchneristas le votan en contra al Gobierno (del que forman parte) el acuerdo con el FMI que evitará el default.

En esa movida está incluida la senadora nacional por Mendoza Anabel Fernández Sagasti quien previamente había anunciado que iba a votar "como mendocina y peronista". y luego no hizo ninguna de las dos cosas. Sólo reafirmó su lealtad a Cristina.

Dady Brieva está convencido de que él es un traductor popular de lo que debe ser el peronismo kirchnerista como herramienta política. Y por eso larga espiches admonitorios en los que señala que, a diferencia de la oposición, "el peronismo abandona a los suyos que caen en cana".

Es decir que José López, Ricardo Jaime, Lázaro Báez o Amado Boudou nunca debieron estar presos sino que debieron ser rescatados por ser peronistas, más allá de los hechos de corrupción por los que están acusados o en algunos casos condenados. Ser peronista es como un antídoto contra el mal.

Puro sentimiento

El sentimental Dady estima que el peronismo ha perdido la pasión, esa pasión de los que, subidos a los paravalanchas de los estadios de fútbol, y sin ver el partido, se desgañitan alentando para que la hinchada no deje de gritar. Una imagen que ya había inventado Cristina.

Pero fíjese lector cómo lo argumenta Dady, porque no es moco de pavo: "Estoy tratando de entender cómo es la jugada (de Alberto) y no sé cómo es. Soy un tipo que alienta y que tiene banderas, mi función es arengar. No tengo que entender la cosa. Pero hoy mi partido, mi peronismo, me hace acordar a esos directores técnicos (Alberto) que dirigen con miedo".

Y para demostrar cómo se hacen las cosas, contó que él una vez fue al programa de Gerardo Sofovich a jugar al jenga, pero que "me hinché tanto las pelotas que tiré todo a la mierda". Y ahí nomás introduce la enseñanza: "Habría que ver qué pasa (en política) si alguien tira todo a la mierda".

Ya conocemos lo que pasa en esas ocasiones, Dady. El presidente Rodríguez Saá tiró todo a la mierda al embarcarnos en el default, el peronismo revolucionario de los´70 arrojó todo a la mierda, el peronismo de derecha de aquellos mismos años tiró todo a la mierda, los militares tiraron la Constitución y los derechos humanos a la mierda. Y nos fue para la ídem.

Lamentablemente, en algo coincido con vos, Dady, Tengo respeto por el papel de canalla que hiciste en El ciudadano ilustre, el film de Duprat y Cohn, un rol estupendo, igual que el loco malo de la película "4x4", dirigida por Mariano Cohn".

Es muy difícil compartir tu trinchera ideológica, Dady. Pero cuando un kirchnerista actúa bien en el cine ¿por qué no reconocerlo?