La ex defensora oficial del Sur, Romina Crisafulli, muy probablemente rompió un récord en el Poder Judicial: renunció un martes antes de que el Jury de Enjuiciamiento la destituyera por mal desempeño, porque entre otras irregularidades tenía 130 inasistencias injustificadas, y sólo un día más tarde estaba rindiendo con la pretención de ser fiscal.
Así como se lee y aunque suene increíble, el mismo día en que la vicegobernadora Hebe Casado le aceptó la renuncia, la abogada se presentó para rendir un examen ante el Consejo de la Magistratura para ingresar como fiscal de Instrucción.
Al parecer la ex magistrada es una mujer muy previsora y especulaba de antemano con que el Jury de Enjuicimiento podría tener elementos suficientes como para ponerle fin a su carrera como defensora y destituirla, porque antes de que entrara el pedido de Jury ya se había inscripto en el concurso para ser fiscal.
"Por un lado se inscribió en ese concurso antes de que entrara el pedido de jury, y por otro no hay impedimento legal para que rinda ese concuros por el principio de inocencia",detallaron desde el Poder Judicial para explicar el gris del que se aprovechó Crisafulli.
Según pudo constatar Diario UNO, la ex defensora rindió pasado el mediodía de este miércoles y si llegara a aprobar quedará en una lista de quienes pueden ser propuestos para cubrir algún cargo de fiscal de Instrucción.
Más tarde, es potestad del gobernador Alfredo Cornejo elegir de ese listado a la terna que propone para cubrir el cargo, lo que termina votando luego el Senado.
Más de 100 inasistencias injustificadas y certificados médicos truchos
El 8 de septiembre pasado Romina Crisafulli fue denunciada en el Jury de Enjuiciamiento por la presentación de certificados médicos truchos y abandono de su trabajo.
Fue su jefa, la titular del Ministerio Público de la Defensa, Cecilia Saint André, quien hizo la presentación en el Jury por desorden de conducta y mal desempeño.
A Crisafulli le endilgaron 130 inasistencias laborales sin justificar y la presentación de certificados médicos firmados por alguien que no está habilitado para ejercer la medicina.
Pero además le enrostraron comportamientos indebidos hacia colegas y el hecho de no haber declarado oficialmente que cambió de domicilio desde el Sur al Gran Mendoza.
La conducción del Ministerio Público de la Defensa considera que Romina Crisafulli intentó forzar un cambio de destino laboral mediante documentación privada falsa, entre otras acciones que motivaron la acusación ante el Jury de Enjuiciamiento.
Según la acusación, la ex defensora oficial “continúa presentando certificados médicos, alegando discrepancia con el alta médica otorgada, rehusándose al reintegro en sus funciones como titular de la Defensoría a su cargo, y haciendo caso omiso a las notificaciones de la Oficina de Recursos Humanos respecto las faltas injustificadas registradas”, según consta en el pedido de Jury.
Fibromialgia es uno de los diagnósticos documentados que motivaron las licencias médicas ahora cuestionadas.



