Quienes hayan seguido la breve pero acelerada carrera política del precandidato a gobernador José Luis Ramón (Protectora) sabrán que es un candidato fuera de lo común.
Puede aparecer dando un discurso envuelto en una frazada -como símbolo del enfrentamiento que tiene, junto a su compañero Mario Vadillo, con las empresas de servicios por los tarifazos- o bien subido en una camioneta -a la que bautizó "la ramoneta"- hablando por un megáfono, o presentando la fórmula con la que peleará por la gobernación en un video en el que se junta a comer fideos con Vadillo.
Muchos pueden pensar que Ramón está haciendo un personaje para la tribuna. En realidad, su personalidad tiene algo de actoral, pero que trae consigo desde que era un niño enamoradizo. Un rasgo de latin lover que sigue ejerciendo en la adultez, ahora a través de su carrera política.
- ¿Es cierto que su "lado b" tiene que ver con un rasgo muy romántico de su carácter?
-Es cierto, pero yo tengo dos "lados b" uno el del actor, y el otro el de las damas.
-Por ahí es el mismo lado b, porque puede ser el galán...
-No, galán no. Me parezco mucho más al actor francés Gerard Depardieu.
-¿Se siente un latin lover?
-Digamos que tengo debilidad por el amor. Pero entendiendo la figura de latin lover como lo que es: una persona que cree en el amor, amable y respetuosa.
-¿Desde cuándo es enamoradizo?
-Desde muy, muy chiquitito.
-Supongo que se habrá enamorado de alguna maestra.
-Perdidamente enamorado de Noemí, mi maestra de 3º grado. Una dulzura de mujer. Yo vivía en Rufino, provincia de Santa Fe. En esa época a mi papá lo habían trasladado desde Palmira -el pueblo donde nací- porque era Ferroviario. Yo vivía en el barrio Sur, y la maestra me pasaba a buscar y me llevaba a la escuela, que estaba en el barrio Norte. Fue mi primer amor.
-Podríamos decir que su carrera de latin lover arrancó a los 8 años, ¿cómo siguió?
-Continué siendo muy enamoradizo. La primera chica que estuve cerca de besar por primera vez, se llamaba Marcela. Teníamos 12 años. Yo venía de una familia muy pobre, éramos muchos hermanos y no nos compraban ropa nueva. Pero como yo estaba en "plan de conquista", me compré unos pantalones carpinteros, que se usaban. En mi pueblo había dos clubes, uno era el Club Social y el otro, el Club Español. Ella era de buena posición económica, iba al Club Social, que era más bacán y yo iba al Español, que frecuentábamos los más bandidos. Yo creí que me la iba a comprar con el tema de los carpinteros y el pelo largo, porque a ella le gustaba que lo usara así. Pero no, no me besó jamás. Fue mi primera frustración.
-¿Pero la primera decepción amorosa no lo amedrentó?
-De ninguna manera, seguí enamorándome perdidamente, como en la secundaria, que estaba enganchadísimo con dos o tres.
-¿Se siente el precursor del "poliamor"?
-Algo así. Eran compañeras de la escuela, me motivaban.
-¿Ahora lo motiva la política como lo motivaba enamorarse?
-Muchísimo. Es la única manera de imaginarse el futuro y tener las herramientas para lograrlo. Yo apuesto a una sociedad diferente, y creo que la forma de hacerla realidad, es a través de las decisiones políticas. Mi visión de cómo tiene que actuar un diputado de la Nación, no es ir a levantar y bajar la mano, sino generar proyectos y empujarlos para que ingresen al recinto. Siendo un diputado de un monobloque, es muy difícil que eso ocurra, salvo que tengas pasión.




