Segundo gobierno de Cornejo

Héctor Ruiz, ex intendente de Junín, ya tiene un cargo asegurado en el IPV

El ex jefe comunal de Junín es el único radical saliente que no terminó en la Legislatura ni el gabinete de ministros. Está confirmado que recalará en el Instituto Provincial de la Vivienda

Alfredo Cornejo tiene entre ceja y ceja una profunda modificación operativa del Instituto Provincial de la Vivienda y tal vez por eso se haya dilatado la decisión política de quién conducirá el IPV. Sin embargo, ya empiezan a sonar nombres de algunos dirigentes que tienen el cargo asegurado en ese instituto y esta semana podría haber confirmaciones.

Uno de ellos es el ex intendente de Junín, Héctor Ruiz, que políticamente es hombre de Mario Abed -que regresó a la comuna- y volvería a ese instituto cuyo directorio integró hacia el fin de la primera gestión de Cornejo.

Según pudo confirmar Diario UNO, Ruiz es nombre puesto en el esquema que Cornejo está ideando y que podría comunicarse esta semana. Una de las posibilidades es que el juninense sea uno de los tres integrantes del directorio del IPV y otra que asuma como presidente de ese instituto, que es quien aplica la política de vivienda gubernamental.

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Héctor Ruiz es políticamente hombre de Mario Abed. Él lo sucedió en el cargo y a él le entregó el mandato en diciembre pasado cuando el ex vicegobernador volvió a ser intendente de Junín.

Héctor Ruiz es políticamente hombre de Mario Abed. Él lo sucedió en el cargo y a él le entregó el mandato en diciembre pasado cuando el ex vicegobernador volvió a ser intendente de Junín.

"Ya hubo varias conversaciones entre él (por Ruiz) con Alfredo Cornejo y con el mismo Abed, y entiendo que ya es una decisión tomada que vaya al IPV", aportó una fuente vinculada al espacio político que lidera Abed y al que pertenece Ruíz.

Ruiz es el único ex intendente del radicalismo que no llegó ni a la Legislatura ni al Gabinete de Ministros de Cornejo.

A diferencia de otros ex jefes comunales que estaban impedidos de ser reelectos (como Marcelino Iglesias, Walther Marcolini y Gustavo Soto) él podría haber buscado una reelección porque sólo tuvo una gestión al frente de la comuna, pero la decisión política de la UCR fue que Abed volviera a comandar la intendencia, la que ganó holgadamente en las últimas elecciones.

Tal vez por eso la decisión política del radicalismo fue darle la chance de regresar a un espacio que conoce por dentro.

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Alfredo Cornejo ya probó el trabajo de Ruiz en el IPV

Héctor Ruiz y Alfredo Cornejo ya trabajaron juntos en esa política de vivienda, cuando el ex intendente fue uno de los directores del IPV en los dos últimos años de gestión del gobernador.

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Una obra gestionada por el IPV.

Una obra gestionada por el IPV.

Hay que recordar que el juninense, que es de profesión agrimensor, fue electo senador provincial en el 2015 y dos años más tarde renunció a su banca para integrar el directorio del IPV, cargo que ocupó hasta el 2019 cuando fue elegido intendente de Junín.

Pero ese paso por el IPV no fue su único cargo vinculado a la gestión de la vivienda pública, previamente había sido Director de Vivienda de Junín, comuna en la que además fue Secretario de Obras y Servicios Públicos. De hecho, Ruiz ha estado presente en las cuatro gestiones anteriores de Mario Abed al frente de esa comuna del Este.

Las previsiones de Cornejo para el IPV

Hoy el IPV consume el 65% del Presupuesto 2024 previsto para el área de Infraestructura. Para el próximo año la provincia le destinó a ese instituto $33.493 millones, a los que se sumarían $21.692 millones de redeterminaciones de este año, que es la actualización de los costos que se prevé para la continuidad de las obras que están en ejecución. Con ambos fondos suma $55.186 millones.

De Nación esperan que lleguen unos $7.753 millones más. Hay que aclarar que en el 2023 que termina aquel Fondo Nacional de la Vivienda sólo envió a Mendoza $2.325 millones.

Con ese dinero pretenden -o al menos pretendían cuando se definió el Presupuesto 2024, allá por octubre pasado cuando la inflación era del 8,3%- entregar el próximo año 4.290 casas y sentar las bases para que en el 2025 se terminen otras 1.952.

Sin embargo ese organismo, no sólo deberá resolver cómo hacer para que la inflación no le licúe los fondos -cabe apuntar que en diciembre podría ser del 30%-, sino que también arrastra un mal histórico: una incobrable y altísima morosidad.

De 35.308 créditos que tiene activos, sólo el 43% está al día.

Y hay más. De los deudores de esos créditos, el 63% deberían pagar una cuota de menos de $500 -menos de lo que cuesta un litro de leche- y aún así no la pagan.

Aunque suene increíble la mayoría de los morosos adeudan una cuota de tan sólo $100, menos de lo que cuestan hoy dos caramelos.

Traducida en pesos, esa histórica deuda asciende hoy a $3.717 millones, lo que según calcularon en el mismo instituto les habría alcanzado para construir 121 casas más.

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