Marcelo Tinelli y Jorge Lanata, las dos grandes figuras que tiene El Trece, juegan a lanzarse veneno y cuchillos a mansalva. Primero porque han llegado a un nivel donde los dos saben que son tan empresa como la que los contrata y, además, porque hoy parece que garpa que las figuras de un mismo canal se saquen los ojos.
Algunos gurúes de la publicidad sostienen que eso es menos hipócrita y que, además, las peleas son bien merituadas por ciertas audiencias. Admiten también que es casi imposible que esa guerra de egos no se dé en figuras que usan todos los días las redes sociales para opinar de lo que venga, en particular Tinelli.
La nueva de Tinelli es criticar en las redes un programa de su propia productora, el Cantando, el ciclo que lanzó al ruedo sin su conducción hasta que la pandemia le permita volver con el Bailand o. Pero para no perder protagonismo todas las noches se dedica cuestionar aspectos del Cantando, que conducen Angel de Brito y Laurita Fernández, con el indudable propósito de generar lo que la sociología callejera llama "el puterío cotidiano".
¿Periodista o payaso?
En uno de sus recientes editoriales radiales Jorge Lanata cuestionó a Marcelo Tinelli por la definición de "periodista" con el que el entretenedor del Bailando se autodefine en sus perfiles de las redes.
"Hace muchos años que dejó de serlo", opinó el Gordo. "La única etapa en yo reconozco a Tinelli como periodista es la anterior a ShowMatch cuando era cronista deportivo. Hoy es un payaso", agregó.
Previamente Tinelli había festejado alborozado en las redes sociales que Bake Off, el concurso de pasteleros de Telefe, le había ganado en rating al ciclo de Lanata en su retorno anual a su mismo canal de TV. Fue el colmo.
Año terrible
Tinelli está viviendo lo que en las monarquías suele denominarse "un annus horribilis". Repasemos:
1) En la AFA y en San Lorenzo casi nada le va bien. 2) El país lo criticó por haberse ido a pasar la cuarentena en la Patagonia de los lagos y pinos. 3) Se separó de su mujer Guillermina Valdés. 4) Se conocieron audios en los que le pedía al titular de la AFA días y horas especiales para los partidos de su equipo. 5) Su rol de funcionario en el organismo nacional que lucha contra el hambre es inexistente. 6) Su autodefinición como "peronista de siempre" cayó como el traste. 7) Recién en el séptimo mes del año pudo estrenar uno de los productos de su productora LaFlia, empresa en la que está cuestionado por librar cheques sin fondos.
Lanata asegura que Tinelli no es periodista porque estuvo con todos los gobiernos; porque aún se recuerda el show que hizo con Cristina en el velorio de Néstor; porque su paso por la AFA y por San Lorenzo ha sido olvidable; porque no tuvo empacho en asociarse en Ideas del Sur con uno de los referentes de la corrupción kirchnerista que se investigan en la Justicia federal, Cristóba López; y porque sus imposturas para quedar bien con las "correcciones" políticas de cada época fueron un clásico.
En las últimas horas Tinelli ha amenazado con llevarse a Instagram el ciclo de humor que no puede hacer entrar en El Trece. Y para probar la reacción, él mismo se encargó de preguntar al público en las redes si lo acompañarían en una propuesta de ese tipo.
Por las dudas, él no se saca su traje de amianto.


