El Financial Times no le paga copyright a Cornejo

Un editorial del Financial Times le ha aconsejado en las ultimas horas a Mauricio Macri que amplíe su coalición gobernante acercándose al peronismo moderado.

Le sugiere además que, sin perder el rumbo económico ya iniciado por el gobierno argentino, tenga esa ductilidad política de apertura política a fin de poder enfrentar la fuerte crisis y ser reelecto, evitando así caer otra vez en la trampa del peronismo. 

¡Y después no quieren que Cornejo ande agrandado, si hasta esos londinenses le copian su propuesta sin garparle el copyright!

Como el sol: siempre está

Es que el peronismo, agregamos nosotros, tiene la virtud de adaptarse ladinamente a los vientos que corren.

Si hay que ser groseramente ultraliberal, está Menem; si los tiempos sugieren ser conservador popular, que venga Duhalde; y si hay que simular que somos de izquierda y populistas latinoamericanos, qué mejores artistas que los kirchner.

Y si hay que aquietar los mercados porque en caso contrario no vendrá un sope, entonces Cristina reedita el renunciamiento de Evita y deja como candidato de mentirita a Alberto Fernández, con quien se detestaban mutuamente, pero que ahora se necesitan locamente, para que la clase media no les dé la espalda en las urnas.

Sin embargo ocurre que al final de cada uno de esos mandatos peronistas, sea con la versión ideológica que cuadre, el país termina con la misma cantidad de pobres, con más corrupción, y sin haber hecho las reformas estructurales que la Argentina pide a gritos.

Apunten...¡fuego!

El diario británico ya aludido cataloga a la política de la Argentina como "un pelotón de fusilamiento circular", es decir como algo tan complejo y enredado que siempre habrá alguien apuntándonos, se mire para donde se mire. 

Toda esta situación lo tiene desorientado, pero menos soberbio de lo habitual, a Marcos Peña, el jefe de Gabinete de Macri.

De recitar, como en un mantra, que la pelea electoral se iba a desarrollar en el mundo virtual de las redes sociales, Peña ha tenido que bajar el copete y aceptar que no todo son whatsApps y trolls a la hora de hacer política.

En Infobae llegaron a decir que Peña cree que hay una forma de hacer política anterior a los celulares y a Twitter. Y otra forma que empezó cuando los vivarachos del PRO llegaron a la Casa Rosada y desembarcaron con los trolls. Para ellos, Instagram mataba a Maquiavelo. 

Los viejos jóvenes

Baste decir que en los últimos días tanto el presidente Macri como Peña han tenido contactos reservados con varias figuras de esa vieja guardia peronista y con los nuevos peronistas razonables.

La periodista Silvia Mercado, por ejemplo, reveló que añosos del peronismo como Miguel Angel Toma y ¡Alberto Pierri! han pasado por la Casa Rosada para dialogar, fuera de agenda, sobre política con Macri y con Peña.

Esas charlas incluyeron también a Carlos Grosso, quien supo trabajar como gerente  en una de las empresas de Franco Macri a comienzos de los ´80, y que ahora estuvo fogoneando  que María Eugenia Vidal fuera la vice de Macri.

Mucha gente no sabe que Macri y Pierri, por ejemplo, son amigos desde hace años. Y que Toma es una especie de padrino político del ministro de Seguridad de la Vidal, Cristian Ritondo.

¡Qué chico es el mundo! ¿no Peña?