El Gobierno Nacional decretó la transferencia del Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap) del ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, de María Eugenia Bielsa, al ministerio de Desarrollo Social, de Daniel Arroyo.
Fernández le hizo un guiño a Desarrollo Social y a Arroyo
La decisión del Poder Ejecutivo significa mayor "responsabilidad de gestión y presupuesto" para el área que conduce Arroyo.
Dentro de la transferencia, se contempla también la entrega de un fideicomiso por 8.800 millones de pesos para financiar la tarea.
Desde el área de Arroyo también esperan que se destine a esos fines el 15% del aporte extraordinario de las grandes fortunas del país si es aprobado en el Congreso.
De esta manera, quedará a cargo del ministerio de Desarrollo Social la misión de urbanizar los 4.400 barrios denominados populares por el gobierno nacional (léase de muy bajos recursos) que existen en el país, la mayoría ubicados en la provincia de Buenos Aires.
Esta tarea contempla la apertura de calles para reemplazar los "pasillos", el desarrollo de infraestructura de los servicios básicos, como cloacas y la red de gas, el establecimiento de espacios públicos y el mejoramiento de las viviendas ya existentes.
Desde comienzos del Gobierno, el ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat despertó numerosas críticas entre mandatarios locales -y sus respectivos ministros expertos en el área- debido a la lentitud en el arranque.
"Así como en lo relativo al acceso a la vivienda y el hábitat dignos y a la integración socio urbana, y al cumplimiento de los compromisos asumidos en relación con los tratados internacionales y los convenios multinacionales", agrega el decreto firmado por el presidente Alberto, Fernández, Santiago Cafiero y todos los ministros nacionales.



