El salvataje y capitalización de IMPSA por parte del Estado nacional y provincial generó no sólo cierto ruido político, de algunos sectores liberales que la rechazaron, sino también hubo planteos del sector productivo liderados por el presidente de Coninagro, Carlos Ianizzotto, quien cuestionó el salvataje "selectivo y discrecional" y apuntándole al Gobierno nacional, aseguró que debería salvar a miles de pymes que están al borde de la quiebra.

Ante ese planteo, quien recogió el guante fue el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Martín Hinojosa que salió a defender aquella capitalización de la empresa metalmecánica y la justificó en su aporte a la diversificación de la economía mendocina.

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"No coincido con los dirigentes que piensan que recuperar una empresa como IMPSA, en cuyo salvataje participaron el Gobierno nacional y el provincial, no es efectivo. Ese es un pensamiento liberal, propio del gobierno anterior, con una postura política clara", comenzó diciendo Hinojosa para distanciarse del planteo del titular de Coninagro.

A la hora de justificar su postura, Hinojosa puso sobre la mesa el peso de IMPSA en el desarrollo de la industria metalmecánica mendocina, muy por encima de lo que representan por ejemplo la vitivinicultura.

"Hablando con referentes de ASINMET, me detallaban que dentro de la industria metalmecánica local, el área del petróleo y energía, en el que IMPSA es protagonista, representa el 25% o 30% del trabajo de las empresas locales, otro 20% se lo lleva el área de servicios, la construcción representa otro 20% y recién después aparece la agroindustria, en donde está la vitivinicultura que representa sólo el 15%. Está claro entonces que cientos de pymes locales no podrían sobrevivir de la vitivinicultura y que era imprescindible asegurar la continuidad de IMPSA, también para diversificar la matriz productiva local", argumentó el funcionario nacional.

Según los datos que aportó Hinojosa, en la década del 70, la vitivinicultura generaba el 50% del trabajo de la industria metalmecánica mendocina, pero aquella preponderancia cayó y hoy ese sector industrial no podría sostenerse sólo con la vitivinicultura.

"Hoy la vitivinicultura no podría sostener a las pymes de la metalmecánica, que claramente necesita diversificarse y en esa necesidad IMPSA juega un rol preponderante. No tenerla activa significaría que a ese sector se le caería uno de sus ejes que significa el 20% de su demanda", concluyó Hinojosa.