Diario Uno > Política > cuarentena en Mendoza

Cuarentena en Mendoza: críticas y dudas sobre cómo sigue

A la espera del decreto presidencial, hay cruces por cómo seguirá la cuarentena en Mendoza y la posibilidad de que hayan nuevas restricciones

Se viven horas de enorme incertidumbre entre los mendocinos. Mientras, algunos se disponen a disfrutar de un fin de semana largo con escasas restricciones para circular, otros esperan atentos el decreto que publicará el Gobierno nacional en el que se establecerán nuevos parámetros de la cuarentena en Mendoza y en otras 17 provincias del interior de país. En tanto, en las redes sociales oficialistas y opositores lanzaron este sábado explosivas declaraciones a favor y en contra de la medida nacional que se tomó para frenar el aumento de los nuevos casos de coronavirus.

Por el momento, se desconocen detalles del decreto presidencial aunque se estima que los departamentos alcanzados por las restricciones serán los del Gran Mendoza y algunos de Valle de Uco. El gobernador Rodolfo Suarez recalcó que sigue todo igual por ahora.

Te puede interesar...

Voces a favor y en contra

En medio de un momento de crisis financiera, la dependencia económica provincial con la Nación se ha hecho evidente. Por eso, la estrategia del oficialismo local había sido que los intendentes fueran los que realizaran declaraciones cuando alguna medida impuesta desde Casa Rosada no caía bien. Esto ayudaba a preservar la relación entre Suarez y Fernández. Sin embargo, los jefes comunales decidieron ser cautos en esta oportunidad y esperar la publicación del decreto en el Boletín Oficial. Una de las pocas excepciones fue el jefe comunal de Capital, Ulpiano Suarez, que respaldó al mandatario en su decisión de abrir las actividades económicas y sociales.

https://twitter.com/UlpianoSuarez/status/1314943428959129603

Las declaraciones -algunas estruendosas- estuvieron a cargo de los legisladores nacionales y otros dirigentes radicales en sus redes sociales. Fue allí donde se mostraron muy molestos con la posibilidad de que desde la Rosada no dejen con margen de acción a Mendoza para autorizar y liberar las actividades económicas y las de recreación ante el incremento del número de contagios de coronavirus. Claro que esto también implica que el malestar social, ante la antipatía de la medida, se descargue contra el Presidente.

La diputada nacional de la UCR y ex ministra de Salud, Claudia Najul, señaló en Twitter que "200 días después el encierro no es alternativa. La estrategia debe ser salir a testear, rastrear, aislar positivos y cuidar a los grupos de riesgo. Si no salimos del plan A, que fracasó rotundamente, pronto tendremos a Argentina en el top 5 de contagios y la economía devastada".

El también diputado Luis Petri, en tanto, fue quien más cargó las tintas contra la Nación: "Porqué el Gobierno nacional va a decidir la política sanitaria de una provincia cuando no administra un solo hospital en ellas y viene fracasando estrepitosamente. El Gobierno perdió autoridad política y moral para decir lo que se debe o no hacer en cada provincia por sus errores".

El senador opositor Julio Cobos también dejó su mensaje en la red del pajarito.

https://twitter.com/juliocobos/status/1314919464249561089

Como contrapartida, Guillermo Carmona, histórico dirigente del PJ, responsabilizó a Suarez luego de que se conociera el récord de 13 muertos del viernes en Mendoza: "La demagogia aperturista del gobierno de Suarez pone en riesgo a toda la sociedad mendocina. ¿Desde cuándo las decisiones sanitarias se toman a partir de sondeos de opinión y cálculos de rédito político? La maniobra de apertura indiscriminada de actividades previo a los anuncios del Presidente, además de ser una medida irresponsable, constituye un acto de mala fe cuyas consecuencias serán sufridas por el pueblo de Mendoza".

Para la oposición local, la confusión se instaló en Mendoza el pasado miércoles, cuando Suarez visitó en Ugarteche un espacio donado por el Consejo Empresario Mendocino para la internación extrahospitalaria de enfermos de coronavirus debido a que el sistema de salud viene sufriendo una alta demanda. Fue justamente en ese entorno, donde el gobernador decidió anunciar el retorno de las reuniones familiares durante los fines de semanas y feriados sin restricción por DNI.

Para muchos la medida fue sorpresiva ya que en vistas del Día de la Madre, se analizó repetir lo que ocurrió para el Día del Estudiante, es decir, volver a la fase 1 por algunas cuantas horas y prohibir cualquier tipo de encuentro social. Es que, no han sido pocas las oportunidades en que el mismo mandatario y el equipo de Salud han señalado que estas acciones son las que provocan un mayor número de contagios.

Pero las flexibilizaciones no terminaron allí, a diferencia de lo ocurrido con anterioridad, cuando Mendoza aún no contaba con un promedio de 600 casos diarios y 10 fallecimientos, se optó por liberar la circulación sin tener en cuenta la finalización del DNI durante los viernes, sábado y domingo.

En resumen, se habilitaron los encuentros en espacios privados, se sumó un día de libre circulación, se extendió el horario de atención comercial, se amplió el turismo interno hacia alta montaña y San Rafael y se habilitaron más actividades, como la de los clubes. Incluso, el Gobierno pidió que se permita la apertura de las canchas de futbol 5. Los resultados se comenzaron a ver el mismo viernes con un importante incremento de personas en el microcentro, y por la noche, la calle Arístides mostró un paisaje casi de prepandemia.

Desde lo económico, las decisiones provocaron un gran movimiento en varios sectores, desde San Rafael, los prestadores turísticos se aprestaron a ponerse en condiciones para recibir a los visitantes del Gran Mendoza ya que las consultas mostraron un importante incremento.Sin embargo, todo esto duró algunas pocas horas.

Casi al mismo tiempo, el presidente Alberto Fernández se mostró muy preocupado por el incremento de casos que se producen en el interior del país, mientras que en el núcleo urbano más importante -AMBA- han comenzado a descender. Por este motivo, propuso que varias ciudades y departamentos de 18 provincias -entre ellas Mendoza- vuelvan a un período de aislamiento por los próximos 14 días, hasta el 25 de octubre.

Incluso, Fernández nombró a Mendoza como la tercera provincia en número de contagios y advirtió que la ocupación de camas de terapia intensiva era del 92%. Casi en simultáneo, el Ministerio de Salud de la provincia informaba que las camas de cuidados intensivos durante la última semana habían tenido una ocupación del 89%.

Otro dato se sumó en escasos minutos, según el parte nacional del viernes, los casos positivos en Mendoza superaban los 800 mientras que el reporte local se indicaba que eran 677 los contagios de Covid-19. Pero no se trata de la primera vez que, entre Provincia y Nación, no hay coincidencias en las cifras oficiales. Por lo general, estas discrepancias se adjudican a la utilización de criterios diferentes. Por ejemplo, en Nación se explica que la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Otra discrepancia más.