Análisis y opinión

Claudia Córdoba: anomalía criminal y asesinato en la política mendocina

La intensa vida política de la ex candidata a intendenta acusada de un crimen en Maipú. La operación “despegue”. Sus escándalos. El asesinato de Eduardo Bertón.

La profesora de inglés y aficionada a las artes oscuras Felisa Claudia Carina Córdoba (51) cumplirá los 52 en diciembre, probablemente condenada a prisión perpetua o esperando el juicio por el asesinato de Eduardo Bertón (82), el jubilado de Maipú que apareció quemado dentro de su casa el sábado último.

Lejos quedarán el rutilante tercer puesto y los 13.088 votos que consiguió en las elecciones de intendente de su departamento en setiembre del año pasado, como postulante del Frente Libertario, Demócratas y Jubilados. Fue en aquellos comicios la “candidata de Milei”.

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Claudia Córdoba,

Claudia Córdoba, "La Profe" presa por asesinato.

El incendio en la vivienda de Eduardo Bertón en calle Videla Aranda, Cruz de Piedra, fue para encubrir el crimen. El hombre tenía un golpe y un balazo en la cabeza y los asesinos le cubrieron el rostro con un trapo quemado, revolvieron bastante y guardaron los perros de la casa.

Bertón era titular de una cuenta en dólares en el exterior a la que Claudia Córdoba tendría algún grado de acceso, era usuario legítimo de armas de guerra y habría sido parte de la orden pseudoespiritual Caballeros Americanos del Fuego, una organización -alguna vez secreta- de cierto poder económico, a la que desde los años sesenta pertenecieron mendocinos de apellidos ilustres. Entre ellos, el de una familia bodeguera y el de un hombre que por muy poco no fue gobernador. Por alguna razón extraña, los numerarios relacionados a esta orden en Maipú estarían relacionados a la educación física.

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La caída en desgracia de Claudia Córdoba generó un sismo de profundidad en la política mendocina, que en los últimos 20 años ha tenido de todo, aunque pocas veces hubo crímenes que sacudieron el planetario local. Podríamos contar el caso de la empresaria agrícola de Tunuyán Norma Carletti. Su ex esposo y ex senador radical Leonardo Hisa fue condenado a prisión perpetua por ese asesinato cometido en marzo de 2018. Mucho antes, el doble crimen del psicólogo Flavio Piottante y su paciente Estrella Libedinsky en julio de 2006 tuvo a maltraer al mundillo radical, por la fuga eterna del ex prófugo Mauricio Suarez. Se presentó en la justicia local cuando el caso hubo prescripto, en noviembre del año pasado. Ahora, es una ex candidata libertaria la que cayó presa por matar.

Anatomía de un asesinato

Como se sabe, Claudia Córdoba está detenida junto a otras dos personas llamadas Roxana Núñez y Pablo Peña por el crimen de Bertón. El esclarecimiento del caso está prácticamente servido. Fue un asesinato realmente amateur y la fiscal Claudia Ríos no tendría problemas para llevarlos a juicio a los tres y obtener la prisión perpetua.

Por el costado de la investigación penal, lo interesante es ver el derrotero político de esta mujer ahora sospechosa de ser la autora intelectual y partícipe de un crimen, y cómo la “nueva política” puede deparar alguna sorpresa cuando las organizaciones y sus hombres y mujeres son inexpertos.

Claudia Córdoba, dicen algunos de los dirigentes que la trataron a condición de no revelar su identidad, sería una persona “difícil”. Y hubo quienes dijeron que bastaba tener “dos o tres conversaciones con ella” para “escaparle”. En verdad, al recorrer el camino de la ex candidata que consiguió meter un edil al Concejo Deliberante de Maipú, se adivinan los conflictos que ha ido viviendo en cada agrupación en la que estuvo.

Desde que fue detenida el miércoles por la noche, además, empezó una guerra de “carpetazos” entre segundas líneas del peronismo, del Partido Libertario, del PRO, y de la UCR. Demasiados nervios que se explican fácil: en algún momento estuvo con todos, desde 2015 hasta aquí.

Los comienzos

El camino político de Claudia Córdoba ha sido tumultuoso. Su cuenta de Instagram es un muestrario de fotos incendiarias. Se la ve con el presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel, la ministra Patricia Bullrich, el ex vicegobernador Mario Abed, la vicegobernadora Hebe Casado, el secretario parlamentario y ex legislador Pablo Priore, el ex candidato a gobernador y dirigente de Coninagro durante muchísimos años Carlos Iannizzotto, el ex intendente de Junín y ahora integrante del directorio del IPV, Héctor Ruiz. Aparece con dirigentes radicales varios en distintos momentos, incluso firmando la conformación de Cambia Mendoza en Maipú en febrero del año pasado junto a Tadeo García Zalazar, que era presidente de la UCR, aunque luego la profesora dio su último salto político hacia el mileísmo. Algunos le preguntaron a Tadeo por esa foto, y el ahora ministro y director de Escuelas no pudo recordar a la ex candidata. Nunca la trató.

En el incómodo álbum de la ex aspirante presa hay también dirigentes del Partido Demócrata, del Partido de los Jubilados, del Partido Libertario, y siguen las firmas. Es natural. A Claudia Córdoba siempre le interesó la política y supo cómo acercarse. Rarezas partidarias, “La Profe” como le decía un ex alumno senior de la institucionalidad mendocina, seguiría afiliada al PRO, el partido en el que más tiempo estuvo presente.

Los primeros registros políticos de Claudia Córdoba aparecen cerca de 2015, con la campaña que llevó a Mauricio Macri a la presidencia de la Nación. Por aquellos años, la profesora de inglés había ido a ver al entonces senador provincial y presidente del PRO Gustavo Cairo para interesarlo en un proyecto de enseñanza de la lengua británica. Cairo había presentado una iniciativa de inclusión obligatoria del idioma en las escuelas públicas de la provincia. El senador del PRO (hoy diputado libertario) la derivó a la profesora e historiadora Cecilia Páez, una de las que aparece en varias fotos con la mujer hoy presa por asesinato. Páez era directora de Educación en Luján de Cuyo, durante la última intendencia de Omar De Marchi en el departamento. Hoy es directora de Enseñanza Privada de la DGE.

En una primera impresión, la profesora Córdoba solía caerle bien a sus interlocutoras. Páez la tuvo mucho tiempo en el PRO Mujeres. Andaba con un proyecto de enseñar inglés en las escuelas rurales, y consiguió un contrato de locación para desarrollar esa tarea en la municipalidad. Viajó a Buenos Aires con la enseñanza por cuenta de la comuna. Dicen que era una militante muy entusiasta. Alguien recordó una característica muy particular de la mujer: “En los actos, llevaba dólares de fantasía y los repartía entre la gente”.

A Cecilia Páez le atiborraron el celular con fotos en las que aparece junto a “La Profe”. Como buena historiadora, no las va a borrar. Es parte del pasado, son hechos que ocurrieron. Bien por ella.

La militancia en Maipú

El paso de Claudia Córdoba por Cambia Mendoza fue complejo. Algunos dirigentes le rehuían porque les caía mal su carácter. Incluso, circularon leyendas barriales sobre la mujer y algunas peleas a los gritos que habría mantenido en la vereda de su casa en la calle Julio Argentino Roca del Barrio Villa Hortensia, en Gutiérrez, Maipú.

Cuando el radical Mauricio Pinti Clop asumió como concejal en Maipú, Córdoba se le habría acercado con algunas “ideas” de negocios con el Estado, y se las rechazó. Entre los radicales circulaba la indicación de que no había que hablar mucho con la profesora pese a que venía con "recomendación" de dirigentes del PRO.

Otro radical que aparece en las fotos con Claudia Córdoba es el intendente de Junín, Mario Abed, ex vicegobernador, además. Peronistas y libertarios hicieron circular una versión envenenada sobre el supuesto trabajo de Córdoba como “puntera” de Abed, algo que el intendente -está cumpliendo su quinto período no consecutivo al frente de la comuna- niega ante cualquiera que se lo pregunte. Es cierto que ella ha posteado varias fotos con el jefe comunal. Es que en aquellos años, durante el tercer mandato de Abed, la profesora llegó a dirigir el Instituto de Enseñanza Superior para jóvenes adultos IES 9-021 de Junín. Desde allí desplegó muchas actividades de perfil social. Un escándalo con la desaparición de unas actas la eyectó del lugar, de acuerdo a los testimonios que pudimos recoger.

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Claudia Córdoba, luciendo gorrita de candidata en las elecciones del año pasado.

Claudia Córdoba, luciendo gorrita de candidata en las elecciones del año pasado.

Hay una anécdota de 2019 que ilustraría la “falta de códigos” y de escrúpulos que varios de los hombres y mujeres políticos que trataron con “La Profe” Córdoba le vieron. Formó parte de una lista interna del PRO que postulaba al hoy senador Valentín González (La Unión Mendocina) a la presidencia del partido. Iba como candidata a vicepresidenta del PRO Mujeres de Maipú. Pero ya con las boletas impresas se cambió de lado en la interna. Ganó igual, pero porque González fue elegido presidente del partido. Terminaron enfrentados y con conflictos serios.

Aunque fue candidata libertaria en 2023 y obtuvo poco más de 13.000 votos Córdoba se mantuvo relacionada al PRO. En la última interna del 30 de junio, “La Profe” fue a votar y habría movido gente en favor de la lista opositora que postulaba a Hebe Casado. En la vicegobernación negaron cualquier relación politica entre Casado y Córdoba. "La conocía porque era autoridad del PRO en Maipú" dijeron.

"La Profe" salió de campaña para la interna del PRO este año en el mismo Fiat Palio Weekend color blanco en el que entró por última vez a la casa de Eduardo Bertón antes de que fuera asesinado. Llevaba escondido en la parte trasera del auto al tercero de los sospechosos del crimen. Córdoba manejaba una cantidad de afiliados de “El Portón”, una barriada humilde de Maipú.

La exitosa elección del año pasado le permitió a Córdoba meter como concejal al productor y enólogo Alfredo Mancifesta. El edil ha estado inhallable para la consulta periodística en estos días. Quienes conocen el funcionamiento interno del Concejo Deliberante maipucino dicen que el hombre le tendría pánico a su jefa política, ahora presa. La relación no iba bien.

Su relación con el peronismo

Claudia Córdoba nunca militó oficialmente en el peronismo de Maipú. Pero hay señales.

La profesora de inglés estuvo casada con Claudio “Minino” Viadana. Un ex funcionario de la OSEP que fue hermano del fallecido ex legislador peronista Alejandro Viadana. En algún momento de su pedregosa carrera política y cuando ya era intendente Matías Stevanato, la mujer la emprendió contra la comuna. Furiosos posteos por cualquier tema que le molestara o le sirvieran para hacer política aún pueden verse en sus redes. Sus temas favoritos eran los servicios, la limpieza, y la inseguridad. También comenzó a criticar al gobierno de Mendoza. A medida que se fue alejando de Cambia Mendoza, intensificó la campaña contra la intendencia local y el gobierno provincial, de distinto signo político, de paso.

En algún momento la actividad crítica de la mujer se volvió espesa, y Stevanato le habría pedido una gestión de acercamiento a uno de los mejores hombres que dio la política de Mendoza, el fallecido Alejandro “Pulga” Bermejo, que con paciencia y diálogo la habría ido “ablandando”. Cuentan los informantes que “La Profe” quería ser funcionaria, a lo que el intendente se habría negado, pero terminó “cerrando” con un contrato de locación desde julio de 2022, que se interrumpió el año pasado en medio del proceso electoral de Maipú.

Nadie puede probarlo, pero en Cambia Mendoza son capaces de jurar porque se caiga el Aconcagua sobre sus cabezas, que el municipio de Maipú habría solventado de alguna manera la postulación de Claudia Córdoba por el frente opositor que integraron libertarios, demócratas y jubilados. Algo que en la comuna niegan hasta ofenderse, aunque el sospechoso de haber ejercido esta picardía política con la malograda candidata a intendenta habría sido alguien muy parecido, idéntico podría afirmarse, al secretario legislativo del Concejo Deliberante de Maipú, César Solá. Pero deben ser habladurías.

¿Esta maniobra existió o es una pesadilla afiebrada de los radicales?

Últimos datos del crimen y despedida libertaria

Claudia Córdoba y Roxana Núñez le dieron un beso en cada mejilla a Eduardo Bertón el sábado pasadas las cinco y media de la tarde. El hombre que moriría antes de que transcurriese una hora les abrió el portón y se fueron. Poco después salió de la vivienda el tercer sospechoso, Pablo Peña, que había sido trasladado hasta el lugar en la parte trasera del Fiat Palio de la profesora. Luego, dos de los tres sospechosos volvieron y comenzó el incendio. De todo esto hay registros. Incluso de Pablo Peña saliendo del auto de Córdoba y recorriendo los techos de la casa de Bertón a las apuradas, cortando cables. Está filmado por cámaras de seguridad. Por eso la imputación fue tan firme.

“La Profe” Córdoba se negó a declarar, algo a lo que tiene derecho. Nombró a un abogado particular de la matrícula local, Sergio Carreño, para que la defienda. Los tres sospechosos están acusados de homicidio agravado y robo. La acusación podría ampliarse en las próximas horas, mientras la fiscal Claudia Ríos busca pistas del móvil del crimen, que supone económico. Como se sabe, Eduardo Bertón cobraba una suerte de pensión de un trabajo que había tenido en los años en que vivió en Estados Unidos. Esos dólares estaban en una cuenta que el jubilado compartía con Córdoba, pero a la que le habría restringido el acceso.

Eduardo Bertón -la víctima- también tuvo algún contacto con la política. Fue el ex intendente peronista Francisco “Chiqui” García quien lo incorporó a la municipalidad, luego que Bertón se formara en procesos de desarrollo personal y calidad en Estados Unidos. Cuando García dejó el municipio y asumió su primera intendencia Adolfo Bermejo, Bertón fue desvinculado.

El hombre asesinado fue impulsor del balonmano en Maipú, una plaza fuerte de este deporte. A la vez, sería muy conocida su adscripción a la orden Caballeros Americanos del Fuego (CAFH por su sigla original), una suerte de logia que ha tenido muchos detractores. De perfil nacionalista y actividad paramilitar en algunos países, en la Argentina habría miembros de esta “orga” en Rosario, Córdoba y Mendoza. Es raro, pero en Maipú los que hablan de esta orden lo hacen con miedo. El mismo temor que expresan al contar la afición de “La Profe” Córdoba por la magia negra y las artes oscuras, si es que tales asuntos no son más que imaginerías.

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La candidata de Milei. Claudia Córdoba junto al por entonces candidato libertario a la presidencia.

La candidata de Milei. Claudia Córdoba junto al por entonces candidato libertario a la presidencia.

Hay más contactos con la política. El hermano de Bertón, Alberto, fue candidato a intendente por el PRO, y fundador del partido de Macri en el departamento junto a otros dirigentes. Varias personas le escucharon decir que en Maipú "explota todo" cuando se sepa qué pasó. Lo habría dicho en las exequias de su hermano asesinado.

Hoy Claudia Córdoba está en la cárcel. Quienes trabajaron con ella en ámbitos académicos y políticos la describen de ánimo volátil, un tanto agresiva, pero entusiasta y trabajadora en cuestiones políticas y sociales. “Siempre desbordada de horas de clase” y con poco dinero, dice una fuente, aunque los informes crediticios sobre la sospechosa del crimen de Bertón no resultarían especialmente alarmantes, aunque sí motivo de seguimiento bancario. Antes del crimen, su último escándalo fue la investigación de la DGE sobre la licencia que pidió por enfermedad el año pasado, aunque igual estaba en campaña. Esa compulsa no estaría terminada. La Junta de disciplina de la DGE es un organismo colegiado bastante complejo y sus tiempos son elásticos.

Los últimos actores políticos de esta saga son los libertarios. Desde que “La Profe” Córdoba fue detenida por el asesinato de Eduardo Bertón, empezaron una intensa actividad de “carpeteo” por redes y cuentas anónimas de WhatsApp, despegando a la candidata de sus dirigentes. “Se coló en nuestras listas” dijeron. Y juraron que de ninguna manera la diputada nacional Lourdes Arrieta la iría a visitar. La última visita de la legisladora libertaria a una cárcel, como se sabe, le trajo dolores de cabeza.

¿Qué planes tendría la profesora Claudia Carina Córdoba para después del crimen? El martes a la tarde, un día antes de ser detenida, comenzó a suspender clases particulares de sus alumnos.

Tal vez la respuesta esté en uno de los cinco teléfonos que secuestraron de su domicilio en el Barrio Villa Hortensia en la noche del miércoles, cuando se entregó sin resistencia. Minutos después comenzó el allanamiento. Desde el jueves, en Maipú están congelados por la noticia. Quién se iba a imaginar a la profesora de inglés más conocida del departamento, acusada y presa por el crimen de un vecino casi ilustre.