Tiene 12 años y fue hallada en Blanco Encalada. Dijo que era prostituida en un asentamiento en el Este. Estaba mal alimentada. En la zona hay alcohólicos y gente de mal vivir cerca de una zona conflictiva.

Vive entre indigentes la chica que huyó de los abusos de su padrastro

Por UNO

Por Enrique [email protected]

Pobreza extrema es la realidad de la que intentó escapar la niña de 12 años hallada el martes en un precario cobertizo en Blanco Encalada y que aseguró que se fue del asentamiento donde vivía, detrás del hospital Perrupato, en San Martín, porque era abusada y prostituida.

Hasta el momento en San Martín sólo hay un pedido de paradero de la menor y no ha llegado ningún requerimiento para que se investiguen los presuntos abusos.

Nailon negro apoyado sobre algunos palos. Con suerte alguna chapa. Así son los quince cobertizos que están ubicados desde hace unos 6 años detrás del Perrupato, sobre un descampado de unas 12 hectáreas y al borde  de un canal que cada tanto se desborda y anega todo, incluidas las precarias tiendas.

Esa superficie tiene tres propietarios particulares y hay otro sector de tierra fiscal bajo dominio municipal, que son casi imposibles de vender porque son cercanos a un barrio catalogado como conflictivo.

Uno de esos propietarios quiso vender su parte a razón de 15 dólares el metro cuadrado y nadie ofertó.

Son 15 taperas muy precarias. En 8 de ellas viven jóvenes solos que trabajan de cuidacoches y que padecen alguna  adicción.

En otras cuatro hay hombres mayores solo que dejaron sus familias por problemas de alcoholismo. Hace un tiempo uno fue reubicado con su familia de origen en una casa de un barrio del IPV “pero al poco tiempo el hombre  estaba viviendo nuevamente en el asentamiento”, contaron desde un equipo de asistentes sociales que han tratado de buscar soluciones para cada caso.

El resto de los cobertizos están ocupados por mujeres solas con varios niños o familias disfuncionales. Sólo una de ellas lleva una vida que está relativamente dentro del “sistema”. Es una madre sola que tiene un trabajo formal y estable, que tiene a sus niños escolarizados y que espera desde hace tiempo que se le dé una solución habitacional.

“Varias de las personas que están allí por épocas viven en ese asentamiento y en otras se van a una bodega abandonada que está en Tropero Sosa y Mitre. La mayoría de ese edificio fue derrumbado, pero la gente ahora se  ubica en las piletas que todavía están allí”, indicó una fuente policial. Por esto tampoco es extraño que las personas, incluidos los menores como la niña de este caso, se dejen de ver por un tiempo en el asentamiento y  reaparezcan.

Según la Fiscalía de Luján, que comenzó a investigar el caso el martes, la niña estaba muy mal alimentada. En San Martín dicen que la totalidad de quienes viven en el asentamiento están malnutridos desde hace años. Incluso estimaron que los abusos que relata la niña son propios de las condiciones de promiscuidad en las que se vive allí.

Lo único que hay en la Justicia de San Martín sobre el caso es la denuncia de paradero que fue radicada hace unas tres semanas y que coincide con lo dicho por la niña, que sostuvo que en ese tiempo se fue del lugar donde  vivía y eligió buscar refugio en un cobertizo tan precario como el anterior y en donde ya vivía un hombre de 23 años.

La niña y las 15 familias están excluidas de la sociedad y de sus normas. Tanto que están incapacitadas para sacarle provecho a la ayuda que les intentan dar cada tanto las asistentes sociales. Tan excluidas están que  aplicarles toda la rigurosidad del Código Penal sería despiadado.

El futuro del hombre que la tenía a cargo

La niña de 12 años que fue encontrada en Blanco Encalada estaba con un hombre de 23 años que fue demorado por los pesquisas.

Declaraciones

Apenas fue interrogado dijo que estaba al cuidado de la menor. A continuación ella sustentó esa versión al señalar que ella había escapado de un presente tremendo, cargado de episodios de abusos y de prostitución.

Ahora será la Justicia a cargo de la causa la que deberá determinar la responsabilidad de ese hombre y si ha cometido algún delito.