Por Catherina [email protected]
La elevó el fiscal Daniel Carniello contra Aldo Mahia Romano, a cargo de la firma desde el 2007. Fue denunciado por 42 personas a causa de incumplimientos en viajes contratados y pagados.
Va a juicio la causa por estafas reiteradas de Viajes Romano
El fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello elevó a juicio la causa contra el responsable de la agencia de Romano Viajes, al que le imputó el delito de estafas genéricas por montos que superan holgadamente los $200.000, ya que son 42 las víctimas que lo han denunciado.
El que deberá responder por este delito, que tiene una pena máxima de hasta seis años, es Aldo Alejandro Mahía Romano, quien era el responsable de la agencia desde el 2007, cuando la heredó de su abuelo. Actualmente se encuentra en libertad luego de pagar una fianza de $30.000, y no se descarta que el juicio oral y público se le realizará el año venidero. Simultáneamente a la causa penal se le está instruyendo una civil que va por cuerda separada. El local adonde concurrieron los estafados –muchos de los cuales son familias enteras– estaba ubicado en la galería San Marcos, en la calle 9 de Julio de Ciudad. Hasta allí llegaban llenos de ilusiones por el soñado viaje que tal vez anhelaban desde hacía mucho tiempo. Lejos estaban de imaginar que el momento de partir de Mendoza era una ilusión. Quedó al descubierto una de las estafas más grandes cometida por una agencia de viajes que durante tantos años operaba en la provincia con una selecta clientela. Concretamente, las estafas fueron consumadas en el 2011 y el 2012. El caso tomó estado público cuando una de las familias damnificadas –de apellido Escalona– radicó la primera denuncia ya que depositó $45.620 en el Banco Nación, tal como le había pedido la agencia por un viaje a Buzios, Brasil, y nunca pudo concretar el paseo. Estalla el caso Esto trajo aparejadas otras denuncias a granel, mientras los clientes tomaban conocimiento a través de la prensa de la situación por la cual atravesaba esta familia. Varias personas se agolparon en la puerta de la agencia Romano, ubicada en ese entonces en el local 20 de la galería San Marcos, a raíz de incumplimientos en los packs de viajes contratados, todos al exterior, con destinos como el Caribe, Brasil y demás plazas. A días de viajar, un integrante de la familia se acercó a la agencia para constatar que todo estaba en orden y el encargado de la agencia, Aldo Alejandro Mariano Mahia Romano, les aseguró que algunos problemas con Aerolíneas Argentinas habían provocado la cancelación de varios vuelos, entre ellos los de la familia, pero que la aerolínea les devolvería el dinero de los pasajes. Sin embargo, los viajeros quisieron constatar con la aerolínea pero se encontraron con que desde la agencia ni siquiera habían reservado los pasajes y mucho menos depositado el dinero para la operación. De vuelta en la agencia, la familia pidió explicaciones que nunca convencieron ni recibió soluciones, hasta que finalmente, al regresar a las 48 horas, se encontró con el negocio cerrado y sin signos del encargado.




