Los días en los que decae la circulación de personas y vehículos son altamente aprovechados por delincuentes, que eligen diversos blancos y botines.

Una seguidilla de asaltos en el barrio Bombal inquieta a todo el vecindario

Por UNO

Son dos zonas residenciales contiguas que experimentaron un crecimiento inmobiliario, comercial y gastronómico notorio en los últimos años. Pero los comerciantes y vecinos instalados allí reclaman que la convivencia se ve alterada por una seguidilla de delitos que encuentran su punto fuerte los fines de semana, cuando merma la circulación vehicular y peatonal. Aquellos, cuya actividad se lo permite, contrataron seguridad privada para esos días de menor movimiento en las calles.

En los barrios Bombal (desde Yrigoyen hacia Ciudad) y Bombal Sur (hacia el sur por San Martín y las vías del ferrocarril hasta la zona del Hospital Español) fueron denunciados este fin de semana al menos tres hechos delictivos: el viernes, tres hombres se llevaron la recaudación y las pertenencias de veinte comensales en Té & Company (Almirante Brown y Tucumán), cerca de la hora de cierre. El domingo, con una diferencia de 20  minutos, empleados de una pizzería de calle Yrigoyen y de una estación de servicio (Luis Pasteur y San Martín) padecieron una situación similar. Todos refirieron que los delincuentes eran hombres de 25 a 35 años, se  desplazaban a pie y estaban armados.

En locales como Café Martínez (España e Yrigoyen), los trabajadores refieren haber sido víctimas de, por lo menos, tres asaltos desde 2013 a esta parte. “Una vez, en 2010, después de robar acá se subieron a un auto rojo y  nos enteramos que asaltaron el Carrefour de calle Beltrán”, aportó el encargado de la cafetería, Adriel Fernández (25), ilustrando las historias repetidas a través del tiempo.

Hay una preocupación común: la desolación que  existe allí los fines de semana, y que es más marcada a la siesta y a la noche.

“Se está haciendo un trabajo de inteligencia, además de reforzar lo que pueden aportar desde las comisarías departamentales”, respondió en el Ministerio de Seguridad, el subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil, a partir de los cuestionamientos de muchos ciudadanos sobre “la escasa presencia policial”. Luego reconoció que la falta de luz o de movimiento puede propiciar el escenario del delito, pero aclaró: “Mentiría si dijera que estos hechos no ocurrirán si se solucionan esos aspectos”.

En la Municipalidad de Godoy Cruz, el secretario de Gobierno, Humberto Mingorance, informó que el recambio de luminarias en el departamento fue del 100%. En la avenida San Martín, se duplicó la cantidad de focos,  añadiendo un brazo de iluminación a los ya existentes. “Nos reunimos varias veces con los vecinos y tratamos de responder a sus reclamos. Por ejemplo, si nos piden que cortemos una rama porque oscurece un sector del frente. Trabajamos con el Gobierno y la Oficina Fiscal Nº4, pero hay decisiones que escapan a nuestra competencia”, señaló el funcionario municipal.

Bandas y delincuentes solitarios

También en el último tiempo movilizó a los habitantes del Bombal Norte y Sur la cantidad de robos de ruedas, autopartes y hasta vehículos completos.

En Seguridad aseguraron que operaba en la zona una banda dedicada a este negocio y afirmaron que fue desbaratada, refiriéndose al día en que tras robar una cubierta, en Tucumán esquina Beltrán, uno de los  sospechosos fue asesinado por un policía, que los persiguió por calles de Godoy Cruz, Ciudad y Guaymallén. Por el hecho, el efectivo policial fue imputado.

Otros blancos

El de las autopartes no es el único rubro que moviliza a la delincuencia organizada.

En abril, una banda de asaltantes con armas de guerra fue desbaratada cuando estaba por cometer un atraco en una casa ubicada en el límite de Ciudad y Godoy Cruz. Dos de los sujetos fueron apresados y el otro herido, luego de un tiroteo con los policías.

“No son de barrios periféricos, sino organizaciones delictivas que vieron en esa zona la oportunidad. Hay que tener en cuenta que en el sector cercano a Casa de Gobierno y el Poder Judicial, los autos permanecen estacionados cinco o siete horas sin que sus dueños los vean”, dijo Gil, quien añadió que las comisarías centrales (como las de Godoy Cruz), “son coordinadas por policías con experiencia en zonas complejas. Los vecinos están sensibilizados por estos episodios”, y opinó ante la consulta periodística: “No creo que en los casos que ahora refieren los comerciantes haya actuado una organización delictiva, sino más bien se trata de robos ocasionales, asaltantes de paso, que a veces pueden ser más peligrosos por la inexperiencia”.

“Por seguridad, la gente elige los edificios”

Sobre todo en el Bombal Sur –cuyo nombre procedede una estrategia inmobiliaria y comercial–, la proliferación de construcciones nuevas y complejos de departamentos fue evidente desde 2005.

Y aunque el contexto  económico y el dólar no permiten hablar de una continuidad en la demanda, se le preguntó a Santiago Debé, de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, si los robos manifestados por los comerciantes y vecinos impactaron en la  categorización de esta zona, como del Bombal más antiguo, ubicado en Capital.

“Hay una gran falta de políticas en este sentido y pasa lo que en el resto de los lugares: hay robos y las personas buscan, cuando tienen medios, la forma más segura para vivir. Antes los mendocinos les tenían miedo a los edificios por los temblores, ahora eligen sobre todo edificios, propiedades horizontales, por la vigilancia. Aunque no tenga seguridad durante las 24 horas, el hecho de ingresar a un complejo de departamentos ya es una traba para los delincuentes”, aportó y aclaró: “Inseguridad hay en todos lados, pero no es una limitante para zonas como el Bombal o la Quinta Sección de Ciudad que siguen a la cabeza de las preferencias”, expresó el referente mendocino del mercado inmobiliario.