Por Catherina Gibilaro
Karina Trepicchio y su esposo, Gabriel Servera, fueron abordados en Ciudad y privados de la libertad unas 2 horas. Les robaron $3.500 y documentación personal y de la camioneta Toyota. Ella es hermana de un comisario inspector.
Una pareja de empleados judiciales mendocinos fue asaltada y raptada
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“Estoy hecha mierda. Eso lograron estos tipos. Te hacen sentir impotente y humillada. Son esos hijos de puta que están en todas partes. No tienen reparo en nada”.
Así comenzó el relato de los dramáticos momentos vividos el sábado Karina Trepicchio (45) al ser asaltada y raptada con su marido. Ambos son empleados judiciales –se desempeñan como auxiliares– y padres de dos chicos. Karina contó a Diario UNO que “mi marido y yo tuvimos en un momento la sensación de que nos iban a traer a nuestra casa porque contaban con nuestros documentos. Y esto me desesperó más, porque estaban nuestros hijos y temí tanto por ellos. Cuando nos tomaron agradecí que no estuvieron con nosotros porque siempre salimos juntos, en familia. El sábado por suerte no fue así”.La odisea Karina es hermana del comisario inspector Fernando Trepicchio, de la Policía Vial, con su esposo, Gabriel Servera (45), fueron asaltados y raptados el sábado a la noche en Mendoza.Los delincuentes tras robarles todas sus pertenencias $3.500 en efectivo, una cartera de mujer y un celular se llevaron el vehículo de las víctimas, que posteriormente apareció quemado.Este nuevo suceso, que marca el grado de inseguridad imperante, ocurrió alrededor de las 23, cuando Gabriel y Karina estaban en su camioneta Toyota Hilux y estacionaron en calle Rioja casi Maipú de Ciudad. Tenían pensado ir a cenar.De repente aparecieron dos delincuentes que estacionaron un auto al lado de su camioneta; descendieron y los apuntaron con un arma. Ambos malvivientes se metieron en la Toyota Hilux, y siempre apuntando al conductor le ordenaron a los gritos que pasara a la parte de atrás mientras le colocaban una capucha en la cabeza y le daban un cachazo.Luego le pusieron un pañuelo en los ojos a su esposa, quien había quedado aterrorizada, y le dieron varias cachetadas para intimidarla y obligarla a que se quedara quieta.El delincuente que estaba al volante arrancó y salió del lugar del estacionamiento.Para el matrimonio Servera, padres de un niño de tres años y una adolescente de 16, comenzó entonces la verdadera odisea.Sin poder ver absolutamente nada porque tenían los ojos tapados y sólo guiándose por los ruidos que sentían no pudieron describir si los maleantes eran jóvenes. Tampoco nada pudieron decir respecto del trayecto que hicieron, porque obviamente no podían ver absolutamente nada.Tras dar varias vueltas por diferentes partes durante dos horas interminables, los delincuentes finalmente decidieron abandonar a las dos víctimas en el barrio Nueva Ciudad de Guaymallén y escaparon a gran carrera con la Toyota blanca. Además de la camioneta les sustrajeron $3.500 en efectivo, un celular y la cartera de la mujer donde estaba toda su documentación personal y profesional. La pareja quedó bajo shock y apenas pudo salir de ese estado, debido a los momentos de terror que vivieron, comenzaron a pedir auxilio a los gritos, mientras caminaban lo más rápido posible hasta el hospital Humberto Notti, que está cerca del lugar donde los dejaron. En la guardia del sanatorio contaron todo lo que les había sucedido momentos antes. Entonces llamaron inmediatamente al 911 y desde allí alertaron a todas las unidades móviles que estaban patrullando. Los efectivos comenzaron un exhaustivo patrullaje en diversos puntos del Gran Mendoza.Fruto de los operativos de búsqueda del vehículo, cerca de las 3 encontraron una camioneta totalmente quemada en la esquina de Paso Hondo y Recuero en el departamento de Las Heras.El propietario, quien había radicado la denuncia en la Oficina Fiscal Nº13 de Capital fue a identificar el rodado pero no pudo hacerlo porque estaba destrozado. Pese a los rastrillajes efectuados por la policía, no fue posible dar con el paradero de los delincuentes que atacaron a la pareja que afortunadamente estaba sin sus hijos.La causa se encuentra en la Oficina Fiscal Nº13 caratulada como robo agravado con privación ilegítima de la libertad.




