Cuatro ladrones armados los tuvieron como rehenes durante dos horas. Usaron guantes y tenían sus rostros tapados.

Una familia sufrió un dramático robo de $100.00 en San Rafael

Por UNO

Javier Martí[email protected]

Un fuerte atraco tuvo como víctima a una familia dueña de una agencia de autos, que vivió dos horas de terror al ser abordada por cuatro delincuentes armados que los tuvieron a su merced y disconformes con el dinero recolectado en esa casa llevaron a uno de los hijos hasta otra vivienda, donde robaron más dinero, totalizando unos $100.000.

El asalto por un grupo de ladrones armados, con guantes y el rostro tapado, ocurrió en la avenida Alberdi al 2000, alrededor de las 20.30 del lunes. El padre de la familia víctima del hecho tiene una agencia de autos en Alberdi y Deoclecio García.

En la propiedad viven dos hermanos y sus respectivas familias. Uno de ellos, de 33 años, salió por un instante y fue allí que los delincuentes aprovecharon para iniciar el asalto. Según fuentes policiales, estaban armados, con el rostro tapado y usaban guantes. Una de las hipótesis es que sabían de alguna operación reciente y por eso fueron específicamente por dinero y además exigieron que querían más plata, con aparente información sobre su existencia.

En principio fueron cuatro los sujetos que participaron. Como en ese domicilio la plata obtenida no les pareció suficiente, llevaron a uno de los hijos a otra vivienda, propiedad del padre, desde donde consiguieron más dinero,  sumando una cifra de alrededor de $100 mil.

Para ir de un domicilio a otro usaron una camioneta Chevrolet Vitara propiedad de la familia, la que luego de denunciado el hecho y tras la intervención policial apareció abandonada en calle Pringles al 400 de Pueblo  Diamante. El rodado no tenía daños visibles.

En el hecho intervino personal de Comisaría Octava y ha tomado intervención la Brigada de Investigaciones. Por el momento no hay detenidos, aunque se siguen algunas pistas.

Una de los caminos a seguir será chequear las cámaras de seguridad de las calles de los alrededores que puedan haber sido usadas como entrada o salida de los ladrones, aunque no se informó si hay algún vehículo identificado como movilidad de los malvivientes en su recorrido y posterior escape.