Por Leonardo [email protected]
Tiene 14 años y les dijo a sus padres que la raptaron de la puerta del colegio al que asiste en Guaymallén, la introdujeron en un vehículo, la ataron y abandonaron en Capital. Cuando fue a denunciar el hecho, junto a sus progenitores, comenzó a cont
Una chica simuló un secuestro para no entregar un trabajo práctico
Algunos alumnos para no rendir un examen simulan estar descompuestos, así las autoridades del colegio los envían a sus casas. Otros son más osados en la mentira, a tal punto que una chica de 14 años le dijo a sus padres y después lo denunció que la habían secuestrado a la salida de clases en Guaymallén.
La adolescente llegó a su casa, ubicada en el barrio Lihué, alrededor de las 14.30. Bastante tarde para lo que es habitual debido que sale a las 13 y asiste al colegio Tomás Silvestre que está a poca distancia de su casa, en Irigoyen y Sarmiento, de San José.
Llegó alterada y le dijo a sus padres que había sido víctima de un secuestro cuando salió de la escuela. Les aseguró que fue raptada por un grupo de sujetos que la introdujeron en un vehículo de color blanco, que la ataron y se la llevaron a dar vueltas. Hasta que la abandonaron en calle Godoy Cruz de Capital. También les contó que regresó a su casa a pie y que los captores le habían robado la mochila y el teléfono celular.
Los padres se trasladaron con la chica hasta la Oficina Fiscal N° 8, de Guaymallén, a denunciar el hecho. La joven relató ante las autoridades judiciales lo mismo que les había dicho a sus padres, pero los funcionarios comenzaron a hacerle preguntas.
Cuando comenzó a responderlas aparecieron las contradicciones. La primera fue sobre la hora del secuestro. La adolescente dijo que no la raptaron a la salida si no cuando estaba por entrar a clases en la mañana. Las preguntas continuaron y las inconsistencias en las respuestas también.
Finalmente, la chica se quebró y comenzó a llorar. En ese momento confesó que todo era un invento de ella porque tenía que entregar un trabajo práctico trimestral para Lengua y Literatura y como no lo había hecho, decidió engañar a sus padres para que no la reprendieran.
Y cuando se le preguntó dónde estaba la mochila y el celular, contestó que había escondido ambos objetos durante la mañana en la vía pública pero que no recordaba en qué lugar.



