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Se debe a que su situación procesal se vio beneficiada porque el fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello dispuso el cambio de calificación de homicidio agravado a homicidio bajo emoción violenta.

Un sargento de la Policía, acusado de un crimen, recobró su libertad

Por UNO

El sargento de la Policía de la provincia de Mendoza Santiago Ochoa, imputado por el crimen de un presunto ladrón en su vivienda en junio pasado, recobró la libertad. Esto se debe a que su situación procesal se vio beneficiada porque el fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello dispuso el cambio de calificación de homicidio agravado a homicidio bajo emoción violenta.

Lo que determinó este cambio fue una pericia ofrecida por el abogado Eduardo de Oro, defensor del acusado. En ella el perito confirmó que Ochoa estaba en este estado al momento de disparar contra Cristian Videla (25) en Guaymallén.

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Este cambio de calificación también significa que el efectivo pueda recobrar la libertad, ya que desde el momento del crimen se encontraba en su vivienda con arresto domiciliario. Además, el uniformado en vez de arriesgar una condena que podría llevarlo a cumplir una pena de 33 años, recibiría una no superior a los 6.

Ahora la causa será elevada a juicio bajo esta nueva calificación.

El hecho Ochoa quedó en la mira de la Justicia el 28 de junio pasado tras dispararle a Cristian Videla (25) cuando el joven habría supuestamente intentado robar en su casa de Lateral Norte del Acceso Este cerca del Shopping en Guaymallén.

Videla recibió un disparo en la nuca que finalmente le provocó la muerte alrededor de las 14.30 del día 30, tras haber agonizado en el Hospital Central. A partir de ese momento la situación del efectivo policial se vio seriamente comprometida ya que estaba, prima facie, frente a un homicidio agravado por uso de arma de fuego.

Según determinaron los peritos en ese entonces,Videla nunca había disparado y el tiro que recibió lo habría alcanzado cuando emprendía la fuga. Esto fue lo que determinó en ese entonces que el fiscal Carniello acusara a Ochoa de homicidio agravado por uso de arma de fuego, otorgándole a pedido del defensor la prisión domiciliaria porque no entorpecería la investigación y además porque no había peligro de fuga.