Juan Emilio García (48) habría vejado a una chica de 28 años delante de otros jóvenes también discapacitados. Lo hacía cuando la llevaba a una escuela en Godoy Cruz. Lo atraparon 4 horas luego de la denuncia.

Un remisero fue trasladado al penal acusado de abusar de discapacitada

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Juan Emilio García (48), chofer de un remís utilizado como transporte para discapacitados, fue detenido e imputado por haber abusado sexualmente de una joven con discapacidad motriz mientras la llevaba a un instituto para personas que necesitan tratamientos especiales en  Godoy Cruz.

Este sujeto que hoy pasará directamente al penal fue detenido apenas 4 horas después de cometido el hecho, por personal de Delitos Contra la Integridad Sexual.

El hombre es casado y fue acusado por el fiscal de Instrucción Juan Carlos Alessandra por el  delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado además por ser el encargado de la guarda de la joven.

Los hechos por los cuales se lo imputa sucedieron en dos oportunidades: uno  de ellos ocurrió la semana pasada y el otro el lunes. 

La chica, víctima de tocamientos y testigo presencial cuando el hombre se masturbaba delante de ella, guardó silencio, pero ayer los docentes al verla llegar consternada comenzaron a preguntarle qué le había sucedido a través de un psicólogo. Recién después de un rato  les confió lo que le había pasado.

Frente a esta inesperada revelación las autoridades del colegio convocaron en el acto a los padres de la joven y les informaron sobre lo que había sucedido. Esto originó que el padre de la chica concurriera a la Oficina Fiscal Nº4, donde radicó la denuncia.

Estos manoseos, según trascendió, ocurrían en un auto Renault Logan generalmente en presencia de otras personas con mayor grado de discapacidad, y esto le permitía al hombre abusar de la joven sin preocuparse por guardar un recato mínimo.

Con la severa imputación endilgada por el fiscal Alessandra, el hombre arriesga, en el caso de ser condenado, una pena que va de los 8 a los 20 años de prisión.

Por el momento, tras su arresto, ocurrido el lunes en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo frente al campo de deportes, donde dejaba a otro chico, fue encerrado en un calabozo de la Comisaría 27 de Godoy Cruz, en la que funciona la Oficina Fiscal 4, que finalmente lo imputó.

El individuo se negó a declarar en la fiscalía por indicación del defensor oficial y hoy pasará al penal de Boulogne Sur Mer.