El hijo de dos años de una pareja boliviana murió ahogado tras caer a un canal de riego en .
Gran parte de la policía alvearense, bomberos y hasta Defensa Civil de la Municipalidad de General Alvear pasaron más de dos horas rastreando al menor.
El cuerpo lo encontraron a tres kilómetros del lugar donde cayó al agua.
Los efectivos que hallaron el cuerpo sin vida del niño estaban devastados "casualmente los tres tienen hijos de la misma edad", contó una fuente policial.
El incidente ocurrió el jueves cuando la tarde se despedía, en una finca en calle 13 y ruta nacional 188 de General Alvear.
Aparentemente el niño estaba jugando cerca del cauce y en un instante lo perdieron de vista. Primero lo buscaron en las cercanías pero a medida que pasaban los minutos y el paradero seguía siendo una incógnita, la desesperación invadió a los padres y alrededor de las 20.40 solicitaron ayuda al 911.
Aunque el lugar del incidente es jurisdicción de la Comisaría 46 de Bowen, se armó un amplio operativo de búsqueda con participación de efectivos de la seccional bowense y de Alvear, personal de Cuerpos Especiales, la División Canes y bomberos de Alvear más bomberos voluntarios de Bowen.
Incluso el intendente Walther Marcolini se hizo presente para poner a disposición todos los recursos con que cuenta Defensa Civil del municipio. También se sumaron vecinos de la familia que querían colaborar.
"Cuando ocurre una situación de estas, no importa la jurisdicción, lo único importante era esa vida", dijo el subcomisario Sergio Agostini de la Comisaría 14.
Como primera medida pidieron a Irrigación que cortara el agua pero como no había tiempo que perder esperando que disminuyera el caudal, un grupo se zambulló al cauce y comenzaron a recorrerlo mientras los demás se desplegaban a los costados del canal y lo ancho de la finca tratando de dar con el menor.
Más de dos horas estuvieron rastrillando cada centímetro de la propiedad hasta que alrededor de las once de la noche, tres policías divisaron el cuerpo sin vida en una finca contigua. El agua lo arrastró unos tres kilómetros hasta que se desvió en una compuerta y quedó varado en una acequia regadora.
El cuerpo del pequeño fue trasladado a la morgue del hospital Enfermeros Argentinos y la fiscal de turno, María Edith Borgna, ordenó que se le practique la necropsia.
