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Guillermo Brennan está imputado por haber cobrado fuertes sumas para que ancianos pudieran acceder al beneficio. Se hacía pasar por abogado.
Un falso abogado va a juicio acusado de estafar a pensionados y jubilados
Posiblemente el falso abogado Guillermo Brennan creyó que siempre iba a poder salirse con la suya y que nunca se sentaría en el banco de los imputados. Sin embargo esta vez no pudo eludir a la Justicia, que lo juzgará en la Sexta Cámara del Crimen por estafas reiteradas, en un tribunal presidido por Alejandro Gullé. La obra de Brennan, que no era otra cosa que averiguar qué anciano estaba a punto de acceder al beneficio de la jubilación para intervenir brindando sus oficios para agilizar el trámite en ANSES, prometiéndoles incluso que cobrarían más.
Los incautos clientes que concurrían a su elegante estudio de calle Colón al 400 de Ciudad eran convencidos por el “doctor” Brennan de que todo marcharía sobre rieles, amparado por el ostentoso semipiso –otros abogados la jugaban de garantistas de la maniobra delictiva–. Esto previo pago de un porcentaje de la plata que iban a cobrar más $400 de entrega inicial, todo lo cual no hacía más que engrosar sus bolsillos. Nadie sospechó de él. Era convincente y amigable en el trato para acaparar a más clientes y vivir cómodamente gracias a ellos. Ciertamente debe de haber tenido contactos en las esferas donde de deciden las pensiones, si no es muy difícil que el negocio hubiera prosperado de la manera en que lo hizo, posibilitándole “ejercer” también en Maipú. Así fueron varias las víctimas del“letrado” sin que le temblara el pulso. No importaban las edades o las enfermedades que acarreaban aquellos que buscaban el beneficio después de tantos años de trabajo, lo único que contaba era enriquecerse a cualquier costa. Comienzan las sospechas Brennan subestimó evidentemente a algunas de sus víctimas y más aún que estas contaran con familiares que podrían ver un poco más allá y abrieran los ojos ante actitudes que no les resultaban muy trasparentes mientras captaba a su clientela. El engaño comenzó a cobrar cuerpo y es así que Juana Josefa Irusta, una anciana de 74 años que padece mal de Alzheimer, habría sido una de las víctimas de Brennan; sus hijos denunciaron ante la Justicia que Brennan se quedó con $112.000 de ella, hecho que fue el desencadenante de un rosario de denuncias que fueron a parar a la Oficina de Delitos Complejos de Daniel Carniello, quien comenzó la exhaustiva investigación al respecto. Incluso Canal 7 se apostó una mañana en el ingreso del fastuosoestudio –completamente cerrado como era fácil de suponer luego de que saltara la alarma– y nadie atendía a la puerta. Sólo los damnificados daban cuenta de sus penurias denunciando que habían sido estafados. Elevada a juicio Una vez que los hijos de Irusta lo denunciaron en la Comisaría 10 de Maipú cayeron otras denuncias a manos de Carniello, quien indagó a Brennan por los delitos de estafas reiteradas–es excarcelable– y finalmente dispuso su elevación a juicio. Falseó la verdad Más allá del avance de la investigación por estafa, la fiscalía les habría requerido a las autoridades del Colegio de Abogados que corroboraran si el hombre identificado como Guillermo Brennan posee el diploma que avala la profesión que acreditó ante sus aparentes víctimas. Esto, a pesar de que la Justicia ya maneja una información clave para determinar que Brennan cometió usurpación de título: en el Juzgado Civil Nº17 figura, en autos Nº182.548, la sucesión de Isabel América López, madre del imputado, donde aparece la firma del propio Brennan en calidad de abogado.



