Los hermanos Forconi, principales sospechosos del crimen, se entregaron a la policía y ya están en la cárcel. Otro hombre, que sería quien conducía el auto de los ladrones, fue acusado de participación p

Tres imputados por el asesinato de Roxana Toledo

Por UNO

Por Marcelo Schmitt

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Una jornada agitada se vivió ayer en San Rafael con la detención de los dos principales sospechosos del crimen de Roxana Toledo (37) y la indagatoria al presunto conductor del auto que los transportó el 16 de abril cuando en un robo mataron a la empleada de la panadería Belén. Los tres ya fueron imputados. 

Los hermanos Marcos y Guido Forconi Sombra, de 22 y 28 años respectivamente, se entregaron ayer en Investigaciones y pasaron durante la tarde a la cárcel después de ser indagados e imputados por la jueza Lidia Cófano. 

Ambos están sospechados  de homicidio criminis causa en concurso real agravado por uso de arma de fuego y en concurso ideal por portación de arma de guerra. Ya están alojados en el penal. 

Las novedades surgieron desde muy temprano en tribunales cuando la jueza Lidia Cófano indagó a Juan Carlos Bravo (42), el hombre que fue detenido el sábado en un allanamiento realizado en el barrio El Sosneado, donde se secuestraron un teléfono celular y un Volkswagen Gol gris que según algunos testigos de la causa sería “el auto en el que se movilizaron los autores del crimen”.

Esposado y escoltado por unos cinco policías, el presunto conductor arribó vestido con ropas deportivas.

En ese marco, mientras Bravo declaraba en tribunales, la policía recibió una de las mejores noticias de las últimas semanas. Es que los dos hermanos que eran intensamente buscados por el asesinato de Toledo decidieron entregarse en la Unidad de Investigaciones.

Acompañados por un letrado, los sospechosos se acercaron hasta la sede policial después de arreglar algunas condiciones con la magistrada, quien les garantizó seguridad y protección, según confirmaron fuentes de tribunales.

Aparentemente después de la publicación en Facebook de sus fotos, ambos decidieron resguardarse por temor a algún tipo de represalia. Por ese motivo hace una semana comenzaron las negociaciones para pactar la entrega, que se concretó ayer por consejo de su abogado defensor.

El tercer sospechoso

Respecto al conductor del auto, estuvo más de dos horas declarando ante la magistrada, que resolvió imputarlo por participación primaria de homicidio criminis causa. 

El hombre, con un frondoso prontuario y que salió hace un mes de la cárcel, quedó alojado –por seguridad según señalaron fuentes policiales– en el calabozo de una comisaría hasta que Cófano decida su destino final.

Es que según algunas fuentes consultadas, “Bravo habría revelado algunos datos claves para la investigación” y también “habría reconocido su participación en el hecho”.

También el teléfono celular que le secuestraron el sábado fue sometido a peritajes que sirvan para seguir profundizando en la investigación del homicidio. 

Crimen conmocionante

El caso que sensibilizó a la sociedad sanrafaelina y tuvo en vilo a los investigadores, que realizaron más de 11 allanamientos en busca de los sospechosos, parece que ha dado un giro y  comienza a encenderse una luz de esperanza para esclarecerlo.

El jueves 16 de abril, Roxana Toledo, madre de cuatro hijos, y su compañera Vanina volvían de General  Alvear en la noche con la recaudación del día de la panadería Belén  cuando en Tres Esquinas sufrieron un intento asalto. Al no poder consumarlo, la banda de ladrones se subió a un Volkswagen Gol gris, pasó en el camino a las dos mujeres y dos de los asaltantes las esperaron en el semáforo de Alberdi y Balcarce, donde robaron $7.000 y mataron a Roxana de un disparo.