Rosana Sosa (37) está consciente, aunque todavía no puede declarar ante el fiscal.

Trasladaron a sala común a la mujer apuñalada por el médico del Hospital Central

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Tras recibir cinco apuñaladas y estar al borde de la muerte, Rosana del Carmen Sosa fue pasada a sala común en los últimos días. La mujer de 37 años que fue agredida por su pareja, un funcionario del Hospital Central, mostró mejoría en los últimos días, según detallaron fuentes judiciales.

El fin de semana pasado, Sosa salió del sector de terapia intensiva del Hospital Lagomaggiore, donde se encuentra internada desde el lunes 16 de noviembre, cuando fue víctima del brutal ataque.

Tras ser intervenida quirúrgicamente por las cinco lesiones de arma blanca que sufrió en el tórax, Sosa se estabilizó y mostró mejorías en los días posteriores. Es por esto que los profesionales de la Salud decidieron trasladarla a sala común.

Si bien la mujer se encuentra consciente y se comunica con su entorno mediante gestos, todavía no puede hablar debido al daño que le produjo en la garganta los días que estuvo entubada.

En los próximos días, los médicos esperan mitigar esta situación y cuando la mujer pueda expresarse oralmente el fiscal que investiga el caso, Fernando Giunta, le tomará declaración testimonial en el expediente.

En paralelo, Fernando Fernández (39) continúa internado en el Hospital El Sauce donde se encuentra desde el viernes pasado. Una vez que sea estabilizado psiquiátricamente, será trasladado a la penitenciaría provincial.

Violencia de género

El lunes de la semana pasada, Fernández y Sosa se encontraban en el departamento donde vivían junto a sus tres hijos, ubicado en un complejo residencial de Las Heras. La pareja comenzó a discutir y, según sostiene el expediente, el hombre tomó un cuchillo y la apuñaló en cinco oportunidades.

Luego, se subió a su vehículo y se dirigió al Hospital Central, donde es coordinador de residentes de terapia intensiva. El atacante se automedicó y sus compañeros pudieron salvarlo, quedando sedado durante algunos días.