Por Catherina [email protected]
Maximiliano Damián Guerra y Martín Berdejo, quien se desempeñaba en la Lucha contra el narcotráfico, quedaron imputados por el crimen del matrimonio chileno narco. Continúa la investigación.
Trasladaron a la cárcel al policía y al ex funcionario judicial acusados del doble homicidio de Vistalba
El fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay dispuso que los dos imputados por el doble crimen de la pareja narco en Vistalba fueran enviados a distintas unidades de detención aunque en el mismo penal, ya que hasta ahora estaban compartiendo el techo en Contraventores.
Se trata del ex empleado judicial Maximiliano Damián Guerra y el oficial ayudante de la Policía de la Provincia Martín Berdejo, ambos compadres y amigos desde la niñez. Mientras Berdejo fue alojado en el modulo especial por su condición de ex policía (actualmente se encuentra en pasiva hasta que la superioridad defina si lo exonera) Guerra, ex empleado judicial, e hijo de Víctor Guerra, vocal del gremio de Judiciales, fue derivado al penal de Boulogne Sur Mer. Berdejo es defendido por Bernardo Calderón, y a Guerra lo patrocinan Diego Lavado y Sergio Salinas. Respecto de éstos últimos, trascendió que la defensa la pagaría el gremio de Judiciales, pero esto fue desmentido a UNO por su titular, Carlos Ordóñez. Sobre los dos detenidos, que cargan sobre sus espaldas el grave delito de homicidio criminis causa (cometer un crimen para ocultar otro delito , en este caso el robo) se decidió desde la Fiscalía de Garay que estuvieran diferentes lugares, porque podrían entorpecer la investigación, que se sigue por el asesinato de la pareja narco de Oscar Vinchuca Guzmán (68) y su esposa, Carmen del Pilar Honorato (60), ultimados a tiros el 11 de este mes en su elegante vivienda de la calle Cerro Aconcagua al 2600 de Vistalba, Luján de Cuyo. Cuando los cuerpos fueron hallados, el de la mujer en el dormitorio y el de su marido en el jardín, llevaban más de cuatro días muertos. Esto lo establecieron el Cuerpo Médico Forense y la Policía Científica, que trabajan en este espeluznante caso que conmovió a la sociedad, máxime por estar implicado un policía. Profundizan la investigación El fiscal Garay mantiene un estricto secreto de sumario en el intrincado caso, porque tal vez sospecha de que estos asesinatos no son obra solamente de dos personas. Al menos cuatro habrían participado en el escabroso hecho con aristas internacionales, y por tal motivo de inmediato hizo peritar 40 armas del personal de todas las secciones que conforman la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico. Justamente Berdejo, quien trabajaba en esta dependencia desde hace un año y medio, era el encargado de vigilar la casa de Guzmán –se esperaba una entrega de 300 kilos de droga proveniente de Bolivia destinada a Europa–y además era quien tenía el control de las escuchas. Pero Garay no se conformó con estos peritajes sino que amplió la investigación a otras dos armas, una de las cuales es de la mujer policía que convivía con Berdejo, en Benegas, Godoy Cruz, y que prestó servicio en la Unidad Especial de Patrullaje de Luján (UEP). Y en estas dos últimas armas se encuentra trabajando la Científica: las otras 40, tras ser peritadas, ya fueron devueltas a cada uno de los efectivos que trabajaban con Berdejo. Narcos internacionales El matrimonio Guzmán era muy conocido por la policía de todo el mundo por sus implicancias con el narcotráfico y sus contactos con la mafia italiana. Y justamente por esto último fue detenido en Italia por el entonces Juez italiano Giovanni Falcone –asesinado en 1992 en un atentado en Sicilia–, quien lo condenó a 20 años de cárcel, dándole arresto domiciliario, de donde escapó cuando apenas había cumplido dos, para refugiarse en Chile. Y para esto debe haber contado con el apoyo de peces gordos de esta organización delictiva que tiene los tentáculos desparramados por todo el planeta.




