La Justicia dejó de investigar el caso que durante cuatro meses mantuvo en vilo a las autoridades provinciales.

Tras seis meses, archivaron la causa por la desaparición del cobrador Rolando Garrido

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Uno de los expedientes por búsqueda de personas que tomó mayor relevancia en el transcurso de este año ya quedó archivado. La Justicia terminó de instruir el caso de Rolando Garrido, el cobrador de 54 que estuvo 4 meses perdido, y confirmó que no se constituyeron delitos durante el proceso.

El fiscal de Guaymallén Juan Ticheli fue quien lideró la ardua búsqueda que tuvo el principio de su fin el 23 de julio pasado, cuando el hombre fue encontrado en una localidad de Salta. Tras la buena noticia, la causa se siguió instruyendo hasta pocas semanas atrás, cuando el investigador judicial decidió archivarla.

Básicamente, el pesquisa se encargó de determinar si se constituyó algún delito durante el tiempo que Roli Garrido estuvo ausente, sobre todo porque el hombre se fue de la provincia con plata de sus clientes –una suma cercana a diez mil pesos-. “Nunca nadie se presentó a reclamar esa plata. Si bien pueden hacerlo por vía civil o por fuera de la Justicia, no hay una investigación penal por esto”, aseguró Ticheli.

Por otro lado, la Suprema Corte de Justicia nunca determinó si el hombre debe hacerse cargo del operativo de búsqueda que se generó tras la denuncia por su desaparición. En la Secretaría Legal y Técnica del organismo sacaron fotocopias del expediente pero nunca se pronunciaron al respecto.

También surgió que Javier Escorihuela (38), el mendocino que encontró a Garrido en la localidad salteña de Colonia Santa Rosa, se había presentado a solicitaron los 20 mil pesos de recompensa que emitió el Ministerio de Seguridad por brindar datos sobre el paradero del hombre. El fiscal lo citó a declarar tras este pedido, pero el hombre nunca se presentó y la recompensa no prosperó.

A seis meses del trascendente hecho que tuvo en vilo a las autoridades provinciales y que generó más de 500 fojas de investigación, la causa finalmente quedó archivada y se convirtió en anécdota.

Cuatro meses afuera

Que utilizaba un perfil de Facebook paralelo. Que puesteros de Lavalle lo habían visto. Que había vendido su moto. Distintos fueron los datos que surgieron desde el último día de marzo hasta el 23 de julio, fecha en la que Garrido se fue de la provincia sin dar explicaciones a nadie.

Ese día, según reconstruyó el expediente, Javier Escorihuela lo encontró tras reconocerlo en una estación de servicio salteña. Ambos se conocían ya que vivían en la localidad de La Primavera, en Guaymallén.